miércoles 28 de febrero de 2024 - Edición Nº1911

Cultura | 1 dic 2023

ESCRITORES LOCALES

Mader Sapien y Alta Mader Sapien, cuento y no es cuento | Por Alejandro Lopez

Un cuento de nuestro director, que últimamente está "muy inspirado" y motivado por el inminente peligro (según él) que representa la inteligencia artificial, si no estamos dispuestos a cambiar algunas de nuestras conductas, antes de que sea demasiado tarde (según él, también).


Mader Sapien y Alta Mader Sapien, cuento y no es cuento 


Los defensores a ultranza de IA, negacionistas empedernidos, no lo pueden creer. No sólo no lo pueden creer, no saben qué decir. Se esconden cuando nos cruzamos por la calle, cambian de vereda para no dar la cara. Lo peor, que no hay transporte ni colectivo. Estamos obligados a andar por el barrio donde nos conocemos todos, y cada uno de nosotros sabe muy bien quién es el otro. Ni hablar de ir al centro de la ciudad balnearia en que vivo, da pena realmente. Los negocios todos cerrados, algunas vidrieras rotas producto de saquéos, ni un alma en la calle, preferible quedarse en el barrio. Charlar con el almacenero, juntarse con algún amigo de la infancia en la esquina, como cuando eramos pibes. No para hablar de minas y contarnos si fulana se "deja" o a mengana se le levantó la pollera con el viento y se le vio la bombacha. No, ahora las conversaciones son reflexivas, honestas, intentan ir al hueso, calculo que en toda crisis terminal de la humanidad se ha dado este sinceramiento. Ante el peligro inminente de la desaparición física de uno y su familia, no queda otra que darse consuelo mutuamente. Permitirse llorar, perder ese ego puto asociado al machismo. Ahora que no queda nada (hasta el miedo hemos perdido, escribió alguien en una pared), queda el semejante, y la posibilidad de juntarse en una esquina a charlar como cuando eramos pibes, con la sinceridad e inocencia del pibe, con la magia de descubrir al otro, aprender, escuchar, como cuando eramos pibes. Valga la redundancia.


En medio de todo este caos desatado a partir del colapso energético producto no sabemos de qué, pero con toda seguridad que en algo tiene que ver Mader Sapien, la gobernadora robot creada por Alta Mader Sapien, la inteligencia artificial (IA) que todo lo gobierna y se dice que dejó de operar y estamos como estamos, no sabemos qué pasa. ¿Murio la robot? no se sabe. ¿Se autodestruyó? es una incognita. ¿Fue víctima de un hackeo cibernético? dudamos, pero está dentro de las posibilidas. ¿Estamos siendo víctimas de un ataque extraterreste? Algunos lo afirman, pero quienes desde hace rato advertíamos de los peligros que representaba dejar todo en manos de IA, lo dudamos. En lineas generales creemos que se trata simplemente de un error que no están dispuestos a asumir los humanos que cogobiernan y fueron quienes cargaron los datos desde hace años; y este aparato tecnológico de mierda esta hecho a su imagen y semejanza. Que paradoja!, pareciera que se repite la historia: Dios creó al hombre a su imagen y semejanza... El hombre creó a IA a su imagen y semejanza, por eso seguramente jamás reconoceran que todo esto se debe a un error del sistema.


La única información que brindan desde que se produjo el colapso es: "estamos trabajando para restablecer la totalidad de los servicios en las próximas horas". Pero de esto hace meses, empiezan a faltar los alimentos, con creatividad y solidaridad (otra de las pocas cosas que nos quedan y que la crisis también ha potenciado) nos hemos ido arreglando. En mi caso, por ejemplo, un vecino que se apioló antes, se compró un grupo electrógeno y me lo prestaba, así fuimos piloteando la cosa y podíamos cargar esta compu en la que escribo, por ejemplo. Pero primero se acabó la nafta, luego la readaptamos y se acabó la basura que usábamos de combustible para que funcione (al no haber consumo no hay basura). LLegamos así a utilizar el último recurso, darle manija para hacerlo girar y sacar algunos voltios para poder calentar un poco de agua y cargar baterías. Hoy se rompió el grupo electrógeno y no conseguimos el repuesto, que además, no se puede fabricar. Estamos en el horno, de un momento a otro se acaba la energía, como el agua, que en otro momento les voy a contar cómo hicimos para procurarnos el vital elemento. Tal vez por esto me dispuse a escribir, aunque en realidad no se para qué. 


En realidad si sé para que. Como desahogo, como catarsis. Como le pasó a Quique el otro día en la esquina mientras recordábamos nuestra época de pibe. Quique también se quedó en el barrio. Trabajaba en un banco del centro y nos veíamos muy de vez en cuando al cruzarnos en la estación, al subir o bajar del micro, en el shopping. A pesar de guardar un profundo aprecio el uno con el otro, nos habíamos convertido en perfectos desconocidos debido al ritmo de vida que llevávamos. La amistad, es otra de las cosas que recuperamos con esta crisis, y me atrevo a decir que hasta los valores humanos. Ese día, en una ronda de tres o de cuatro, nos estabamos acordando de nuestra época de pibes, del énfasis que le poníamos a todo lo relacionado con el sexo... la curiosidad, la intriga, escuchar al que sabía más (en nuestro barrio era Quique). De golpe Quique se puso a hablar y la reunión se convirtió en un monólogo, hablaba y hablaba. Y contaba al punto de exasperarse, cómo había influido negativamente en él el machismo (se terminó separando), producto del "puto patriarcado" decía, la exigencia hacia el hombre que tenía que rendir en todo, "ser macho", y cuando pronunció esta última palabra es como si hubiera explotado y terminó: "a nosotros también nos hicieron mierda, es lo que el feminismo no vio, no entendió, nosotros somos víctimas y victimarios de un machismo que nos inculcó el capitalismo en beneficio propio, como estrategia de dominación y ruptura entre el hombre y la mujer. De ahí a la ruptura de la familia había un paso". Yo también estaba absorto escuchando y pensando en cuanta razón tenía, con sólo pensar cómo se financiaron todas las políticas de género, etc, tendríamos la respuesta. Como en un acto de transmisión de pensamiento (otra cosa que habíamos perdido y recuperamos, esa cuestion intuitiva, esa percepción que va más allá de las palabras), Quique miró al grupo, a cada uno de nosotros a los ojos, y dijo "si yo decía esto antes me mataban, era un machista, estaba contra la mujer, era politicamente incorrecto. Pero ustedes saben como pienso, lo que siento por la vieja y la gorda aunque me haya separado". 


Estoy escribiendo sin luz y apurado por terminar la idea. Al contar lo que estamos viviendo, voy recuperando vibraciones y percepciones perdidas con el tiempo. Este colapso al que hago referencia, nos ha puesto en la necesidad de interactuar nuevamente unos con otros. El aburrimiento producto de la falta de redes, internet, y no poder desarrollar nuestras tareas cotidianas, nos ha juntado. Nos ha puesto en la obligación de volver a socializar, de reunirnos en una esquina o en la plaza de la ciudad. Y con sólo leer este puñado de ideas que he expresado, uno puede darse cuenta que salen a la luz sentimientos y sensaciones que habíamos olvidado. Sinceridad, sensibilidad, creatividad, solidaridad, amistad, valores humanos. Cada vez está más oscuro y comenzó a llover. Se oyen explosiones que no se si son truenos o bombas producto de algún conflicto que se ha desatado en barrios de la periferia. El cielo se ilumina por instantes, y no se si son relámpagos o las explosiones acompañadas de fuego. Hace días que los anocheceres son así, pero no me preocupaba. Hoy sí, la posibilidad de no poder expresarme producto de no tener en qué, puede más que cualquier otra preocupación, y ya es mucho decir.


Golpean las manos en casa, salgo, es uno de los negacionistas que trabaja para el gobierno que trae el parte diario impreso en un papel de 10 x 5 centímetros (increíble, volvimos a los añejos volantes para comunicarnos) para cada uno de los vecinos que dice: "estamos trabajando para restablecer la totalidad de los servicios en las próximas horas". Me mira, lo miro, sabe lo que pienso, yo también lo que piensa él. No intercambiamos palabra, los dos sabemos que a esta altura del partido es en vano discutir. Le sonrío, y agacho la cabeza, prefiero no incomodarlo. 

 

Alejandro Lopez, Director de Faro Noticias

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