lunes 25 de octubre de 2021 - Edición Nº1055

Cultura | 30 sep 2021

HOLISTICA

El Kybalión, la sabiduría del antiguo Egipto

En el siglo XIX apareció en Europa una obra titulada El Kybalión que resume varios puntos del sistema de creencias del antiguo Egipto.


El autor o autores de El Kybalión optaron por el anonimato y firmaron la obra con el pseudónimo de Los Tres Iniciados; ellos exponen que El Kybalión es la explicación adaptada al pensamiento local de esos tiempos de un antiguo texto egipcio atribuido a Hermes Trimegisto, quien fue una encarnación del dios Tot.

En El Kybalión se presentan siete principios universales rectores de la armonía cósmica y la de cada persona.

Los siete principios mencionados son:

  1. Mentalismo
  2. Correspondencia
  3. Vibración
  4. Polaridad
  5. Ritmo
  6. Causa y efecto
  7. Generación

 

 

  1. Mentalismo.  Todo es mente; el universo es mental.

Este principio trata de explicar la verdadera naturaleza de la energía y la materia. Se fundamenta en que la realidad está oculta detrás de las apariencias.

Se propone explicar cómo nos afectan nuestros pensamientos y a partir de allí  emplearlos conscientemente en lugar de ser consecuencia de ellos.

  1. Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.

Todo lo existente en el universo procede de la misma fuente y está sometido a las mismas leyes, principios y características; así convive en un ámbito de armonía y correspondencia en todos los planos del cosmos.

Hay muchos planos conocidos por nosotros: el plano material, el de las emociones, el plano de los pensamientos, por mencionar algunos. Pero también hay muchos desconocidos, como por ejemplo aquel en el que moran las almas de los difuntos.

  1. Vibración. Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra.

La ciencia Física  estudia las ondas, una  forma de movimiento de las energías, podemos percibirlas con nuestros oídos (ondas sonoras), con nuestra vista (ondas luminosas), con nuestra piel (ondas ultravioletas o calor), también se dan los casos que para percibirlas sean necesarios auxilios técnicos como los rayos X.

Una característica de las ondas es  la frecuencia de la vibración, a mayor frecuencia mayor es la energía que lleva asociada.

La filosofía hermética va mucho más allá que  la Física; para ella, los pensamientos, emociones, deseos o cualquier otro estado anímico o mental, son grados de energía asociados a características vibracionales.

Estas vibraciones actúan no solamente en el individuo que las genera, sino también emanan hacia el exterior.

  1. Polaridad.

Todo tiene un opuesto: luz y sombra, día y noche, trabajo y reposo, salud y enfermedad, etc. La electricidad tiene polos positivo y negativo, el magnetismo polos norte y sur.

 

Lo semejante y lo antagónico son de la misma naturaleza: el frío y el calor son dos manifestaciones de la temperatura, la simpatía y la antipatía lo son de nuestra afinidad. Los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado.

  1. Ritmo.

Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación entre los dos polos del principio anterior.

  1. Causa y efecto.

El universo no funciona al azar, cualquier fenómeno que ocurre tiene causas y a su vez produce efectos. Con cualquier acción modificamos el medio y éste a su vez reacciona en forma condicionada y proporcionalmente a aquella.

En el campo de las ciencias físicas, hay un ejemplo muy claro, el principio de acción y reacción de la mecánica, según el cual con la aplicación de una fuerza de acción se genera una fuerza de reacción.

De la misma forma que en el campo de la física  sucede en otros planos, por ejemplo en el ámbito de lo moral y en el de lo espiritual; las consecuencias de las acciones vuelven al que las ocasiona en forma proporcional a su intensidad.

De acuerdo con esta ley, la suerte o desgracia no es más que la reacción del mundo a las acciones propias. Cada uno recibe aquello que sus actos provocaron, en proporción a su cantidad y adaptado a su condición, ésta es la ley del Karma.

 

7.        Generación.

Todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos.

Esta ley es inherente a los procesos de afinidad, donde lo masculino y lo femenino son arquetipos cósmicos.

En los minerales se manifiesta como fuerzas químicas de unión; en los planetas como fuerza centrípeta; en los animales como atracción sexual; en el ser humano como cariño, simpatía, atracción sexual y en grado más elevado en el amor.

El Kybalión manifiesta ser un resumen de enseñanzas del antiguo Egipto, el propósito de estas líneas no es  su análisis histórico o filosófico, sino  presentar sintéticamente su contenido para evaluar si pueden ayudarnos en nuestro bienestar, tanto personal como colectivo.

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