miércoles 22 de septiembre de 2021 - Edición Nº1022

Política | 11 sep 2021

elecciones 2021

El fin de la política tal como la concebíamos hasta el día de hoy

Con la reinstauración de la democracia, allá por el año 1983, la política fue adquiriendo valores, lógicas, prácticas y funcionalidades heredadas de la época de oro de la militancia: los fines de los años 60 y principios de los 70.


Así, la representación política y social, la referenciación y el representar una base social organizada, eran condiciones sine qua non para aspirar a conducir un grupo, un espacio político o acceder a un cargo institucional. Lo que se salía de esa lógica o escapaba a esos supuestos básicos de "la militancia", era sinónimo de burócrata, oportunista o "jetón" de la política.

A partir del año 83 fueron muchas las cosas que han ido cambiando, pero sin lugar a dudas un hecho que cambió profundamente la forma de hacer política e incidió enormemente en la construcción de base social y referenciación de los actores y actoras de ésta -la más noble de las artes-, fue la ayuda del estado y los planes sociales implementados por primera vez en el páís por Raul Alfonsin. 

Esta ayuda social en forma de caja de mercadería que llevó el nombre de *PAN (Plan Alimentario Nacional), para ser entregadas a las familias de bajos recursos, comenzó a instalar el clientelismo y el surgimiento de los punteros políticos a gran escala. Empezó a ser prenda de negociación, movilizaciones para conseguir más cupos, más cupos para tener más adherentes a la hora de "juntar gente". A este plan le sucedieron más planes, el trabajar, familias y la batería de ellos hoy existentes.

Se empezó a mezclar así el juego, los militantes honestos no podían quedar fuera de esa dinámica, que de alguna manera llevaba ayuda para el barrio, a la vez que esta entrega de mercadería era caldo de cultivo para oportunistas que querían ascender en su carrera política. De a poco, el vecino común no sabía quien era quién, sólo unos pocos militantes honestos, reconocidos en el barrio, se destacaban del resto. Tenían representatividad y eso le valía la posibilidad de acceder a un espacio de poder para seguir ayudando al barrio.

Poco a poco esa posibilidad también se fue diluyendo, las cajas de PAN se fueron convirtiendo en aparatos logísticos que llegaban con chapas, colchones y hasta electrodomésticos en las vísperas de una elección.

Hoy ni eso (por suerte), pero tampoco la posibilidqd de que los candidatos, sean referentes de sus barrios, elegidos por su gente. La construcción política ha cambiado, las asambleas, reuniones, roscas partidarias del territorio han sido reeemplazadas por el dedo de quienes conducen las distintas "orgas" o espacios, y los compañeros, correligionarios y camaradas acatan. 

Por mucho menos que esto, dirigentes de peso han sido condenados al ostracismo político por los que encarnaban "la nueva política", veamos que nos depara el futuro de acuerdo a cómo se vayan perfilando los acontecimientos. De lo que no cabe duda, es que la política, tal como la concebíamos hasta ayer, la de la representatividad, del consenso, la del liderazgo, la de la construcción de abajo hacia arriba, ha recibido el certificado de defunción

Veamos si esto es coyuntural, si es una necesidad de supervivencia y en qué se reconvierte. 


Nde la R: *No sería justo atribuirle a la ayuda social todos los males de la política, fue uno de los condimentos. Los otros los iremos desarrollando. Tampoco es una crítica a Alfonsin, es un dato cronológico. Si querés escribir al respecto hacelo a [email protected] 

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