viernes 07 de mayo de 2021 - Edición Nº884

Cultura | 22 abr 2021

HOLISTICA

Ciencia, filosofía, misticismo: tres caminos para arribar a las mismas conclusiones

En estas líneas pretendemos escaparnos de los temas cotidianos por unos momentos, relajarnos y bucear en los misterios del universo.


Ciencia, filosofía y misticismo coinciden con el título de un libro mío publicado hace algunos años; en él se mostraba cómo por cualquiera de los tres caminos podía arribarse a las mismas conclusiones.

Aquí trabajaremos en un sentido distinto esta propuesta: partimos del punto que los fenómenos de la vida y del cosmos son tan numerosos y complejos que admiten ser tratados desde estos tres puntos de vista sin  antagonismo, en armonía. Es posible que ninguna de las tres interpretaciones por sí sola contenga una explicación completa y que en conjunto puedan complementarse.

Tomemos como ejemplo la práctica de la meditación.

Una explicación científica puede exponer que las actividades metabólicas del cuerpo se reducen a un nivel basal, que se libera acetilcolina, la frecuencia de las ondas cerebrales se sitúan en nivel alfa, etc.

Una lectura desde la Filosofía nos remonta al oriente milenario, con valores y costumbres muy diferentes a los occidentales en este sistema, la valoración del saber por sobre el poseer, de la generosidad sobre el egoísmo, etc.

El misticismo puede instalarnos en las Cuatro Nobles Verdades de Buda, el Óctuple Noble Sendero, el acceso a mundos superiores y la salida del sufrimiento en el Nirvana, por ejemplo.

Como vemos para la meditación tenemos argumentos científicos, filosóficos y místicos, todos válidos que no se excluyen sino que se complementan.

La HOLíSTICA es una posición que plantea que todos los sistemas físicos, biológicos, mentales, sociales etc., así como sus propiedades, forman un todo unificado y así es como deben ser analizados, en conjunto.

La visión holística comprende el estudio integral del ser humano en sus cuatro cuerpos: físico, vital, emocional y espiritual como una unidad; salir de los círculos rígidos que se excluyen y hasta combaten: ciertas religiones, sistemas filosóficos e ideologías cerradas y egocéntricas.

En realidad esto no es nada nuevo, los antiguos alquimistas europeos del siglo XI se manejaban con sistemas de fórmulas, la primera de todas ellas era: “Solve et coagula”, en latín,  que significa disolver y coagular. Disolver las supuestas fronteras entre las disciplinas (religiones, ciencias) y coagular juntos todos los conocimientos de ambas, para tener la llave de la sabiduría. Preparar al hombre para los desafíos de esta vida y las futuras.

De esta forma aspiraban a: “erradicar el sufrimiento de la humanidad”, en franca oposición a algunos personajes actuales y medios masivos, que con elegante elocuencia exaltan bajas pasiones y malos instintos (a veces criminales) de sus partidarios para  su propio beneficio.

Un filósofo danés llamado Soren Kierkegaard dijo que el engaño tiene dos formas; la primera forma del engaño es creer cosas que no son ciertas, la segunda forma del engaño es negarse a creer cosas ciertas.

Así, tanto el científico que se niega a creer aportes de la filosofía y el misticismo, como el filósofo que menosprecia la ciencia y el misticismo, como el místico que niega los conocimientos científicos y filosóficos; vivirían en un engaño de la segunda forma de Kierkegaard.

Los que queremos ahondar en estos conocimientos no debemos olvidar esta sentencia del filósofo escandinavo.

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