Una inesperada visita sorprendió este jueves a vecinos y turistas de San Bernardo, cuando un lobito marino apareció sobre la calle Costanera, entre Mensajerías y De la Reducción.
La presencia del ejemplar llamó la atención de quienes circulaban por el lugar y volvió a poner en primer plano la importancia de saber cómo actuar ante la aparición de fauna marina fuera de su hábitat natural.
Frente a estas situaciones, se solicita a la comunidad mantener distancia y evitar cualquier tipo de contacto con el animal. No se debe tocarlo, alimentarlo ni intentar devolverlo al mar, ya que estas acciones pueden provocarle estrés, lesiones o interferir con la intervención de los especialistas.
También es fundamental mantener alejados a los perros y evitar que se acerquen curiosos para fotografiarlo o manipularlo. Aunque pueda parecer que el animal necesita ayuda inmediata, lo más adecuado es permitir que permanezca tranquilo hasta la llegada del personal capacitado.
Asimismo, se recomienda dar aviso a las autoridades para que puedan evaluar su estado y determinar cómo proceder.
La presencia de lobitos marinos en sectores urbanos cercanos a la costa puede generar preocupación y curiosidad, pero la principal medida de protección es respetar su espacio y no intervenir por cuenta propia.
Ante la aparición de fauna marina, la recomendación es clara: mantener distancia, evitar el contacto y dejar la intervención en manos de personal especializado.