El cantautor Piero De Benedictis falleció este miércoles a los 81 años en la Ciudad de Buenos Aires, luego de permanecer dos días internado. Nacido en Italia y radicado en Argentina desde su infancia, construyó a lo largo de más de cinco décadas una trayectoria singular dentro de la música popular argentina.
Con canciones que atravesaron generaciones, Piero dejó una marca profunda en la cultura nacional. Entre sus obras más recordadas se encuentran “Para el pueblo lo que es del pueblo”, “Mi viejo” y “Soy pan, soy paz, soy más”, composiciones que le permitieron transitar tanto la denuncia social como las historias más íntimas y familiares.
“Para el pueblo lo que es del pueblo” se convirtió en uno de los símbolos de su perfil comprometido. Con una letra atravesada por la crítica social y política, la canción expresó el clima de una época y consolidó a Piero como una de las voces de protesta de su generación.
Pero su repertorio también estuvo marcado por una profunda sensibilidad. “Mi viejo”, una de sus composiciones más conocidas, retrató con sencillez y emoción la figura paterna y terminó convirtiéndose en una pieza inseparable de la identidad artística del cantautor.
A lo largo de su carrera, Piero desarrolló un estilo propio que no quedó encasillado en un único género. Su obra transitó distintos territorios de la música popular y construyó un camino personal dentro de la canción de autor, con una manera serena de interpretar letras que muchas veces abordaban temas sociales y políticos.
Su vínculo con la cultura también trascendió los escenarios. Entre 1998 y 1999 se desempeñó como secretario de Cultura de la provincia de Buenos Aires durante la gestión del gobernador Eduardo Duhalde. Desde ese lugar impulsó iniciativas relacionadas con los derechos de los niños y programas sociales vinculados con la sostenibilidad.
Esa mirada comprometida estuvo presente en buena parte de su trayectoria. Sus canciones funcionaron como una forma de expresión artística, pero también como testimonio de distintas épocas y de las preocupaciones sociales que atravesaron a varias generaciones de argentinos.
Con su muerte, a los 81 años, se cierra una extensa carrera artística que dejó canciones instaladas en la memoria colectiva. Piero se va dejando una obra que continúa vigente y que, más allá de géneros y épocas, conserva un lugar destacado dentro de la música popular argentina.