sábado 03 de octubre de 2026 - Edición Nº2859

Locales | 3 oct 2026

CONCESIONES Y ESPACIO PÚBLICO

La Costa recuperará parte de los balnearios que vencen este año y los convertirá en playa pública

20:23 |La Municipalidad definió que el 20% de las concesiones que finalicen durante 2026 no vuelva a licitarse. La medida busca ampliar los sectores de acceso libre al mar y vuelve a poner en discusión las obligaciones de los concesionarios, las condiciones para transferir una explotación y las causas que pueden llevar a la caducidad.


 

La Municipalidad de La Costa definió que una parte de los balnearios cuyas concesiones vencen durante este año no vuelva a ser licitada y que esos espacios sean recuperados para incorporarlos como playa pública.

La decisión establece que el 20% de las Unidades Turísticas Fiscales cuyos permisos finalicen durante 2026 sean recuperadas por el Municipio y dejen de estar bajo explotación privada. La medida apunta a ampliar progresivamente los sectores de libre acceso al frente marítimo.

La política se suma a un criterio que el distrito sostiene desde hace más de una década: según se informó, durante ese período no se habilitaron nuevos balnearios. Ahora, a partir del vencimiento de las concesiones existentes, la Comuna también decidió revisar cuáles de esos espacios volverán a licitarse y cuáles pasarán a formar parte de la playa pública.

El caso del balneario Atlántico

Uno de los casos que volvió a poner el tema en el centro de la discusión es el del balneario Atlántico, de San Clemente del Tuyú.

De acuerdo con la información difundida, el Municipio había iniciado distintas actuaciones administrativas y judiciales por deudas e incumplimientos atribuidos al concesionario, incluyendo acciones de cobro.

A esto se suma que la concesión se encontraba vencida desde 2010. Luego de años de actuaciones, la Municipalidad avanzó finalmente con la recuperación del espacio.

El caso reabrió el debate sobre las condiciones que deben cumplir quienes explotan un balneario y sobre las facultades del Estado municipal para recuperar una Unidad Turística Fiscal cuando el contrato no se cumple o llega a su finalización.

Qué implica tener una concesión

Las Unidades Turísticas Fiscales son bienes de dominio público destinados a actividades y servicios turísticos. Por ese motivo, una concesión no implica adquirir la propiedad del espacio, sino obtener un derecho de explotación bajo determinadas condiciones.

El esquema vigente contempla concesiones de 15 años, con la posibilidad de una prórroga de cinco años. Esa extensión no es automática y depende, entre otros factores, del cumplimiento de las obligaciones contractuales, el estado de conservación de las instalaciones, la calidad de los servicios y el cumplimiento de las obligaciones laborales, tributarias y de seguridad.

Entre las exigencias se encuentra mantener habilitado el establecimiento, prestar los servicios comprometidos, conservar las instalaciones y garantizar condiciones adecuadas de higiene y seguridad.

Además, la explotación debe mantenerse durante una temporada mínima comprendida entre el 1° de diciembre y el 31 de marzo, además de Semana Santa.

El mantenimiento alcanza también al entorno. Los concesionarios deben conservar limpia la unidad, la playa pública ubicada frente al establecimiento y las áreas adyacentes, además de garantizar el mantenimiento de sanitarios de acceso libre y gratuito.

El canon y las deudas

Otro de los puntos centrales es el pago del canon establecido para cada concesión, que se encuentra sujeto a actualización por el índice de precios al consumidor (IPC).

Ante un incumplimiento en el pago, se generan recargos. Si la deuda no es cancelada dentro de los plazos previstos, la Municipalidad puede iniciar el procedimiento de caducidad y avanzar con la recuperación de la Unidad Turística Fiscal.

¿Se puede vender o alquilar un balneario?

La concesión tampoco puede ser transferida libremente a otra persona o empresa.

El pliego establece que una transferencia total o parcial requiere autorización expresa y por escrito de la Municipalidad. Para solicitarla, el concesionario debe encontrarse al día con sus obligaciones, justificar la operación y presentar a un nuevo responsable que reúna los requisitos exigidos para participar de una licitación.

Además, la primera transferencia sólo puede solicitarse una vez transcurrido un año desde la adjudicación. Para las posteriores se establece un plazo mínimo de dos años.

La operación también contempla el pago de un derecho equivalente al 100% del canon anual actualizado. Incluso cuando se cumplen los requisitos establecidos, la Municipalidad conserva la facultad de aceptar o rechazar la transferencia.

La cesión o el alquiler sin autorización municipal, así como una transferencia realizada sin el permiso correspondiente, pueden derivar en la pérdida de la concesión.

¿Cuándo puede caducar una concesión?

El pliego contempla distintas situaciones que pueden llevar a la caducidad del permiso.

Entre ellas figuran no gestionar la habilitación comercial, dejar de pagar el canon, no actualizar la garantía contractual, destinar el espacio a una actividad diferente de la autorizada, brindar servicios de manera deficiente o reiteradamente irregular, provocar daños graves en las instalaciones o ejecutar obras sin autorización.

También puede producirse la caducidad cuando el concesionario acumula más de tres multas firmes durante un mismo año.

En ese supuesto, además de la pérdida de la concesión, puede ejecutarse la garantía y aplicarse una inhabilitación por diez años para explotar Unidades Turísticas Fiscales en el Partido de La Costa.

Cuando una concesión finaliza o es dada de baja, el Municipio puede recuperar la posesión del espacio.

Un nuevo escenario para el frente marítimo

La decisión de convertir en playa pública una parte de los espacios que queden vacantes por vencimiento de sus concesiones marca un nuevo capítulo en la administración del frente marítimo de La Costa.

El criterio implica una reducción progresiva de los sectores bajo explotación privada y, al mismo tiempo, amplía la superficie destinada al uso público.

A partir de ahora, cada vencimiento de una concesión no necesariamente significará una nueva licitación: una parte de esos espacios será recuperada por el Municipio y destinada nuevamente al acceso público.

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