En el marco de las fiestas patronales de Santa Teresita, el obispo Juan Ignacio Liébana visitó la localidad para acompañar a la comunidad y participar de las celebraciones en honor a Santa Teresita del Niño Jesús.
A pesar de una jornada marcada por el frío, la lluvia y el viento, vecinos y fieles participaron de la misa y de la tradicional procesión, que recorrió distintos sectores de la localidad y tuvo varias paradas destinadas a elevar oraciones por diferentes instituciones y realidades de la comunidad.
Durante el recorrido, los fieles acompañaron al Santísimo Sacramento y a la imagen de Santa Teresita. Entre las instituciones y espacios visitados estuvieron un centro privado de salud, el Club de Leones, un club y sectores vinculados a trabajadores de la economía popular.
También hubo una parada en la plaza, donde se rezó por el cuidado del ambiente y de la denominada “casa común”. Uno de los momentos más significativos se produjo al llegar junto a la familia de Tomás Tello, donde se pidió especialmente por justicia y por el esclarecimiento del crimen que conmocionó a la comunidad.
“También tan importante la fe que nos consuela, que nos da fuerza para reclamar pacíficamente por justicia, por el esclarecimiento de este crimen que nos llenó de pena y de angustia a toda la sociedad de Santa Teresita”, expresó el obispo.
En ese marco, Liébana también llamó a reflexionar sobre el rol de los adultos en el acompañamiento de las nuevas generaciones y la necesidad de cuidar a los jóvenes frente a situaciones que puedan afectar sus vidas.
El obispo destacó la participación de los vecinos durante una jornada con condiciones climáticas adversas y valoró que la comunidad se mantuviera presente a pesar de las dificultades.
“Hubo sol, hubo lluvia, hubo viento, pero la comunidad al pie del cañón, como decimos, con esa fe que sigue intacta”, señaló.
En ese sentido, comparó el recorrido de la procesión con el camino de la vida y destacó la importancia de transitarlo en comunidad.
“La vida es un transitar que no lo hacemos solos, que lo hacemos con otros, que nos sostenemos y sostenemos a su vez a otros”, expresó Liébana, quien remarcó que la fe permite afrontar juntos las distintas dificultades.
Durante su visita, el obispo también se refirió a la preparación de la comunidad diocesana ante la próxima visita del Papa León XIV al país.
En ese marco, destacó la próxima peregrinación a Luján y señaló que la comunidad ya comienza a vivir con expectativa la llegada del Pontífice, a quien definió como un pastor que llega para confirmar y animar a los fieles.
Liébana destacó además el lema “Bienvenidos todos” y el llamado a construir una patria de hermanos, vinculándolo con el mensaje de Jesús de anunciar que Dios está cerca y acompaña a las personas aun en medio de las dificultades cotidianas.
Finalmente, el obispo impartió una bendición a la comunidad e invocó la intercesión de Santa Teresita para pedir consuelo, fortaleza y acompañamiento para todos los vecinos.
“Que el Señor, por intercesión de Santa Teresita, los bendiga, los consuele, los fortalezca y los acompañe”, expresó al finalizar la celebración.