Con la temporada de verano cada vez más cerca, el Corredor Atlántico cuenta con una amplia red de dispositivos de fiscalización para controlar el tránsito en las principales rutas que conectan con la Costa Atlántica bonaerense.
En los últimos días, Autopistas de Buenos Aires S.A. (AUBASA) incorporó nuevos equipos sobre la Autovía 2. Los dispositivos fueron ubicados a la altura del kilómetro 82 y en las inmediaciones del peaje de General Conesa.
A diferencia de los radares destinados exclusivamente al control de velocidad, estas nuevas cámaras cuentan con tecnología que permite detectar también peso y dimensiones de los vehículos, especialmente en el caso del transporte de cargas.
La ampliación del sistema se suma a los controles previstos en otros sectores de la Ruta 2. En la zona de El Peligro, entre los kilómetros 43 y 47, fueron autorizados cuatro nuevos radares con pantallas LED que advierten a los conductores mediante un sistema de colores: verde para velocidad permitida, amarillo para advertencia y rojo para exceso.
También se incorporaron nuevos puntos de fiscalización en los accesos a Mar del Plata, sobre las rutas 2, 11 y 88.
De acuerdo con la información difundida sobre el Corredor Atlántico, la red supera los 70 dispositivos. El detalle informado es el siguiente:
Ruta 2: 48 radares, incluyendo equipos fijos y móviles, además de dispositivos vinculados al control de peso. En distintos sectores los límites de velocidad llegan hasta 120 km/h, aunque existen tramos con velocidades considerablemente menores.
Ruta 11: 11 puestos de control. La velocidad máxima llega hasta 110 km/h, mientras que en accesos, cruces y sectores urbanos existen límites inferiores.
Ruta 63: 5 radares. En los tramos habilitados, la máxima llega a 110 km/h, con reducciones en determinados sectores.
Ruta 74: 6 radares. La velocidad máxima alcanza los 110 km/h, aunque también existen zonas con límites de 80, 60, 40 y hasta 20 km/h según el sector.
Ruta 36: 2 radares, con velocidades que deben respetarse de acuerdo con la señalización correspondiente a cada tramo.
En total, el desglose alcanza 72 controles, por lo que distintas fuentes lo resumen como una red de “más de 70 radares”.
Un aspecto clave para quienes circulen hacia la Costa es que la velocidad máxima cambia constantemente según el tramo. La información oficial de la Provincia muestra, por ejemplo, sectores de la Ruta 2 con máximas de 120 km/h, pero también otros con límites de 100, 80, 60 e incluso 30 km/h.
En la Ruta 11 ocurre algo similar: la máxima puede alcanzar los 110 km/h, aunque hay sectores donde se reduce a 80, 60, 40 o 20 km/h.
Por eso, más allá de la ubicación de los radares, las autoridades remarcan la importancia de respetar la señalización de cada tramo, ya que los límites no son uniformes a lo largo de todo el corredor.
De cara a los próximos meses, la ampliación de los controles busca reforzar la fiscalización de quienes circulen por uno de los corredores más transitados durante el verano, en un contexto donde se espera un fuerte incremento del flujo vehicular hacia los destinos de la Costa Atlántica.