El Centro de Estudios AquaMarina Asociación Civil, ECO-SOB (UPSO) y Mar Azul Uruguayo llevaron adelante este miércoles 23 de septiembre una jornada de divulgación y cooperación denominada “Cabo San Antonio: ciencia, usos y conservación”, que se desarrolló en el Balneario Costa Maluco de San Clemente del Tuyú.
La actividad tuvo como objetivo acercar a la comunidad los trabajos de investigación que se realizan en la zona y abrir el debate sobre la conservación de un sector costero de gran importancia para distintas especies marinas.
Durante la jornada, Faro Noticias dialogó con Andres Jaureguizar, integrante de la Universidad Provincial del Sudoeste Bonaerense, quien explicó los alcances de la propuesta.
“Esta es una jornada de divulgación de lo que hacemos en cuestión de investigación en Cabo San Antonio, la importancia que tiene para tiburones, para rayas, para tortugas y también para otros mamíferos, como la franciscana, y un poco contarle a la gente qué es lo que hacemos en cuestión de investigación y qué es lo que estamos pensando hacer en ese futuro”, explicó.
En relación con los próximos pasos, Jaureguizar señaló que se trabaja en una iniciativa que apunta a desarrollar un ordenamiento espacial marino, contemplando los aspectos ambientales, sociales y legales que intervienen en el uso del área.
“Lo que estamos tratando de hacer es un proyecto, la idea es tratar de empezar a hacer un planeamiento espacial marino, donde debería estar la parte biológica, la parte social y la parte legal, de cómo tenemos que usar el área para convivir todos”, sostuvo.
El investigador explicó que actualmente se encuentran en la búsqueda de financiamiento para poner en marcha el proyecto y que se prevé conformar un grupo de trabajo con investigadores de distintas instituciones.
“Hoy por hoy estamos buscando financiamiento, esa es la idea, y lo que hay es una parte de más o menos 20 personas. La va a liderar acá, en el Partido de La Costa, AquaMarina, y después va a tener asesores y un grupo científico también”, indicó.

Jaureguizar aclaró que la iniciativa no contempla la creación de un nuevo organismo, sino que se trata de un proyecto de investigación articulado entre distintas instituciones.
“No es un ente, es una iniciativa de investigación, es como un proyecto de investigación. Casi toda la gente va a ser de AquaMarina, investigadores del CONICET, investigadores de la SIG, investigadores de universidades, distintos, para definir distintas cosas dentro de la región”, explicó.
Otro de los ejes planteados durante la jornada fue la convivencia entre las actividades humanas y las especies que habitan el área. En ese sentido, la pesca deportiva fue señalada como uno de los usos que deberán ser contemplados dentro de una planificación integral.
“Son actores importantes, usuarios de esa área, que interaccionan con distintos tipos de especies, entonces la idea es que la interacción sea positiva para la pesca y positiva para las especies”, señaló Jaureguizar.
Y agregó: “¿Cómo hacemos para la convivencia entre especies que están en distintos riesgos de conservación y los pescadores, para que podamos seguir haciendo uso de lo que nos gusta, ir a pescar, pero también que las especies puedan sobrevivir?”
La propuesta también plantea la participación de los distintos organismos y sectores con jurisdicción o injerencia sobre el territorio marítimo y costero.
Al respecto, el investigador explicó que “el área protegida es jurisdicción de gobierno, también está Pesca Provincia, va a estar el Ministerio de Medio Ambiente con Mar Azul, con La Costa, todas las jurisdicciones que tienen injerencia dentro del área”.
En ese sentido, destacó la importancia de incorporar a las instituciones locales y a la comunidad en el proceso: “Desde el municipio le convocamos a todos. Esto es a partir de organizaciones no gubernamentales que se hace. Entonces, tanto el ciudadano, la gente del municipio, y todas las organizaciones locales están invitadas a participar”.
La jornada permitió poner en común distintas miradas sobre el futuro del Cabo San Antonio, con la intención de fortalecer la investigación científica y avanzar hacia mecanismos de planificación que permitan compatibilizar la conservación de la biodiversidad con las actividades que se desarrollan en la zona.