La Unidad de Gestión de Santa Teresita, junto con el área de Servicios Públicos, lleva adelante distintas tareas sobre el frente marítimo con el objetivo de reducir el impacto de las sudestadas y avanzar en soluciones para los sectores más afectados de la costanera.
El coordinador de la Unidad de Gestión, Julio De Almeida, explicó que actualmente se trabaja con bolsones de geotextil que serán utilizados como una medida de protección provisoria frente a los efectos de los temporales.
“Estamos ahora trabajando con Servicios Públicos, con unos bolsones de geotextil que van a permitir un poco el menor impacto de una sudestada y demás sobre lo que es la vereda de la Costanera”, señaló De Almeida.
El funcionario indicó que se trata de una intervención que forma parte de un planificación más amplia, mientras se aguarda la posibilidad de concretar obras definitivas en los sectores comprometidos.
“Hay varias obras funcionando en simultáneo”, explicó. En ese sentido, mencionó los trabajos que se desarrollan entre las calles 31 y 33, donde se registra un fuerte impacto de las sudestadas.
En ese sector se realizan tareas de refulado y relleno con tierra, a las que posteriormente se sumará una línea de piedra y geotextil. En el tramo donde actualmente se trabaja con los bolsones, la propuesta contempla rellenarlos con arena y colocarlos en tres capas para generar una estructura de contención.
“La idea es llenarlos de arena. Esto va cocido y se hacen tres capas de bolsones y después arriba va un refulado con arena”, detalló el coordinador.
Además, De Almeida explicó que se analiza complementar estas intervenciones con forestación autóctona para contribuir a la fijación del médano.
“Hay que ver si después se trabaja con forestación autóctona como uña de gato y tamarisco para contener el médano”, agregó.
Durante la entrevista, el coordinador también destacó los resultados obtenidos a partir de la instalación de canteros en distintas esquinas que presentaban inconvenientes y que históricamente habían sido utilizadas para arrojar residuos.
Según explicó, la medida permitió ordenar esos espacios y reducir la acumulación de basura.
En paralelo, se instalaron contenedores y volquetes en diferentes puntos de la localidad para facilitar la disposición de determinados residuos.
“Al quitarle también la posibilidad a las personas de reducir los lugares a donde tiran basura, hay que brindarles otros. Y en ese caso están funcionando muy bien los contenedores, los volquetes que tenemos depositados en distintas esquinas”, sostuvo De Almeida.
El funcionario remarcó que los vecinos comenzaron a incorporar el uso de estos espacios y a identificarlos como puntos destinados a determinados tipos de residuos.
De Almeida hizo especial hincapié en una aclaración destinada a evitar confusiones: los contenedores no están destinados a recibir la basura domiciliaria habitual.
“No es para basura domiciliaria. La basura domiciliaria es el residuo que sacamos de la cocina, del tacho de basura de la cocina”, explicó.
En ese sentido, señaló que esos residuos deben continuar colocándose en los canasteros correspondientes frente a cada vivienda para que sean retirados por la empresa encargada de la recolección.
Los contenedores ubicados en las esquinas están destinados principalmente a restos de poda, cortes de pasto, muebles en desuso y otros residuos voluminosos.
“Estos contenedores en realidad son para restos de poda, restos de corte de pasto, algún mueble viejo que te quieras sacar de encima”, precisó.
De cara al fin de semana largo de octubre, que suele generar un importante movimiento de propietarios no residentes que llegan a preparar sus viviendas para la temporada de verano, desde la Unidad de Gestión anticiparon un refuerzo de las tareas.
De Almeida explicó que durante esos días suele incrementarse considerablemente la cantidad de residuos producto de trabajos de pintura, renovación de muebles y otras tareas de mantenimiento en las propiedades.
“Es un fin de semana muy explosivo para lo que es la delegación en general del trabajo”, describió.
Por ese motivo, se prevé reforzar los horarios de trabajo durante los días posteriores al fin de semana largo, especialmente para atender el incremento de residuos que se genera en la localidad.
Finalmente, el coordinador destacó que los trabajos de mantenimiento y limpieza se desarrollan durante todo el año, aunque durante los próximos meses se intensificarán algunas tareas vinculadas con la preparación de las playas y los accesos.
La recolección de residuos continúa de manera diaria, mientras que para octubre se reforzarán especialmente las tareas relacionadas con las bajadas a playa.
“Estamos reforzando para octubre lo que son las bajadas de playa en cuanto al despeje de arena, a la poda del ingreso a las playas”, explicó.
También señaló que se trabaja con motosierras y maquinaria para despejar los accesos y dejar correctamente delimitado el borde de los tamariscos.
El objetivo, según indicó De Almeida, es avanzar con los trabajos de mantenimiento y acondicionamiento para llegar de la mejor manera posible a la temporada de verano.