La colocación de guardarraíles en el cantero central de la Ruta Provincial 11, en el tramo que conecta Mar de Ajó con San Bernardo, busca ponerle un límite a una práctica que se repite en ese sector: los cruces indebidos de conductores que intentan ingresar o salir de comercios ubicados a la vera de la ruta.
En diálogo con Todo Otra Vez, por Punto Uno Radio 96.1, el licenciado en Seguridad Vial Gerardo Ariel Carvajal consideró que se trata de una medida adecuada frente a las características del lugar, aunque sostuvo que debe formar parte de una estrategia más amplia.
Según explicó, el sector presenta un nivel de riesgo elevado debido al tránsito constante y a las maniobras que algunos automovilistas realizan para evitar recorrer algunos metros más hasta un acceso habilitado.
“Estas malas conductas de parte de quienes pasan de un lado a otro por ahorrarse unos metros comprometen la seguridad vial”, señaló.
El especialista advirtió además que la instalación de las defensas no necesariamente elimina por completo el comportamiento de riesgo. En algunos casos, explicó, los conductores pueden avanzar hasta el final del guardarraíl y volver a intentar cruzar la ruta de manera indebida.
Para Carvajal, la instalación de los guardarraíles es correcta, pero debe estar acompañada por información que permita comprender a los usuarios por qué se tomó la decisión.
“Está colocado correctamente, pero no está acompañado de una explicación de por qué es necesario”, sostuvo.
En ese sentido, consideró fundamental desarrollar campañas de concientización que expliquen el objetivo de las nuevas defensas y adviertan sobre los riesgos de realizar cruces en lugares no habilitados.
La prevención, señaló, también requiere que la ruta sea previsible para quienes la utilizan. La cartelería, las demarcaciones y el diseño de los accesos deben permitir que los conductores puedan anticiparse a los cambios y tomar decisiones seguras.
Durante la entrevista, Carvajal también hizo referencia al estado de la señalización horizontal en distintos sectores de la autovía.
Según indicó, existen tramos donde las demarcaciones sobre el pavimento presentan desgaste o no resultan suficientes, una situación que puede generar dificultades tanto para quienes viven en la zona y utilizan diariamente la Ruta 11 como para los visitantes que llegan al Partido de La Costa y no conocen la ubicación de los accesos.
Para el especialista, mejorar estos elementos es parte de una política de seguridad vial que debe contemplar infraestructura, señalización, controles y educación como componentes complementarios.
Carvajal también aprovechó la entrevista para poner el foco en las conductas de los propios usuarios de la vía pública.
El uso del teléfono celular mientras se conduce, la falta de casco en motociclistas y el incumplimiento de las normas fueron algunos de los comportamientos señalados como factores que incrementan los riesgos.
A modo de ejemplo, remarcó que las medidas de seguridad no deberían adoptarse solamente por temor a una sanción.
“No me tengo que colocar el casco porque viene un operativo y me van a controlar; me lo tengo que colocar para cuidarme”, ejemplificó.
En ese marco, planteó además la importancia de utilizar correctamente el concepto de siniestro vial, en lugar de hablar simplemente de accidentes.
Según explicó, mientras el accidente remite a un hecho imprevisible o inevitable, gran parte de los siniestros viales están vinculados con decisiones y conductas que pueden modificarse.
“Estos hechos se pueden evitar. Por eso es importante ser un conductor seguro y responsable”, concluyó.
La instalación de los nuevos guardarraíles representa así una intervención concreta sobre uno de los sectores conflictivos de la Ruta 11, pero el análisis del especialista apunta a una cuestión más amplia: la infraestructura puede ordenar y limitar determinadas maniobras, pero la prevención requiere también información, controles y responsabilidad al volante.