En el marco de las actividades por Septiembre Amarillo, mes de prevención del suicidio, San Clemente del Tuyú fue escenario de una nueva jornada de capacitación y concientización comunitaria. El encuentro se desarrolló en el Centro Comunitario del barrio El Tala y contó con la participación de profesionales de la salud, vecinos y usuarios de los servicios de salud mental.
De la actividad participaron la subsecretaria de Salud Pública, Mane Miletti; el psiquiatra infantojuvenil Carlos Tisera; la responsable de Salud Mental de Zona Norte, Pamela Jorge; y la directora del hospital, Marina Moretti.
La propuesta apuntó a generar un espacio de diálogo y capacitación para abordar la problemática del suicidio desde una mirada integral, entendiendo que se trata de una situación que excede al sistema sanitario y requiere del compromiso de toda la comunidad.
Durante la jornada, se destacó la importancia de hablar sobre salud mental, derribar mitos y generar herramientas que permitan acompañar a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.

Septiembre Amarillo
“Esta jornada está enmarcada en lo que tiene que ver con el mes de prevención del suicidio, que es el llamado Septiembre Amarillo, donde la Organización Mundial de la Salud estableció un día específico para que los Estados desarrollen acciones de prevención específica de esta problemática”, explicó una de las referentes de la actividad.
En ese sentido, se remarcó que las tareas de prevención no se limitan a septiembre, sino que forman parte de un trabajo que se desarrolla durante todo el año, incluyendo acciones de atención, prevención y postvención.
“Tenemos que entender que el suicidio es una problemática multidimensional, que no tiene que ver solo con el área de salud, sino que atraviesa todas las áreas, porque tiene que ver con una problemática que tenemos que pensar que está creciendo a nivel global”, señalaron.
También se puso el foco en la situación de los jóvenes y en la necesidad de romper con los prejuicios que históricamente rodearon a esta problemática.
“También en nuestro país las cifras son preocupantes, es la primera causa de muerte entre jóvenes de 15 y 24 años, y, bueno, lejos de lo que los mitos tradicionalmente decían, es importante hablar de esto”, se expresó durante el encuentro.
La jornada abierta surgió a partir de los talleres, encuentros comunitarios y grupos de control de medicación infantojuvenil que se vienen desarrollando en el territorio. La intención fue ampliar esa participación e invitar a nuevos vecinos a involucrarse en una conversación que puede resultar fundamental para prevenir situaciones de riesgo.
“La idea es brindar herramientas, derribar mitos, dar la oportunidad para que se pueda hablar de esto, y sabemos que esta posibilidad que tienen las personas de hablar de lo que les pasa son acciones preventivas que hacen a, quizá, la única posibilidad de que una persona que está pensando en algo así pueda buscar ayuda”, explicaron.
El rol de la Comunidad
A su vez, se remarcó la importancia de fortalecer a la comunidad como red de contención frente a situaciones de alto sufrimiento psíquico.
“Tenemos que potenciar la capacidad de la comunidad de acompañar situaciones de alto sufrimiento en salud mental. Una palabra de aliento, estar disponibles para ayudar al otro”, señalaron.
En esa línea, se planteó que la prevención no debe pensarse solamente desde una perspectiva individual, sino como una construcción colectiva.
“Esto no se trata de una cuestión meramente individual. Es muy importante que nos juntemos, que nos miremos a los ojos, que nos encontremos, para tratar de buscar otras respuestas al dolor comunitariamente”, expresaron.
Las actividades continúan en otras localidades
La agenda de Septiembre Amarillo continúa en distintas localidades del Partido de La Costa. Durante las últimas jornadas se realizaron actividades en San Bernardo y Santa Teresita, donde se prevén nuevos encuentros abiertos a la comunidad.
En Santa Teresita, el próximo encuentro será el miércoles 23 de septiembre, a las 15 horas, en la Plaza de los Bomberos, con una propuesta orientada a brindar herramientas para acompañar situaciones de crisis vitales.
“Se hicieron dos encuentros abiertos en la Plaza de los Bomberos, en Santa Teresita. Ayer fue el primero de ellos y se va a hacer un segundo el día 23, que tiene que ver justamente con una capacitación comunitaria para brindar herramientas a la comunidad para acompañar situaciones de crisis vitales”, detallaron.
También se explicó que estas iniciativas forman parte de una propuesta más amplia vinculada al programa municipal Cuidar la Vida, que busca abordar la salud y el bienestar desde una perspectiva integral.
“Como Estado tenemos que responsabilizarnos por el cuidado de las personas y acompañar a la comunidad en organizarse para ese cuidado, y que pueda acceder a toda la oferta de posibilidades que las personas tienen también para sentirse mejor”, explicaron.
En ese sentido, destacaron que el bienestar no depende exclusivamente del acceso a un tratamiento de salud mental, sino también de la posibilidad de participar de actividades deportivas, culturales y comunitarias.
“Tenemos que apostar a la potencia de la comunidad para construir y reconstruir las redes que en estos tiempos de discursos individualistas se ven tan dañadas. Tenemos que encontrarnos, juntarnos, sabernos unidos, por ahí en los dolores que atravesamos y en las circunstancias difíciles que nos toca enfrentar, pero sabemos que si lo hacemos con otros y con otras, es mucho más sencillo encontrarle otra salida”, remarcaron.
Carlos Tisera: “Hablar de esto salva vidas”
Durante la jornada, también brindó su mirada el psiquiatra infantojuvenil Carlos Tisera, quien definió el encuentro como una defensa de lo humano y destacó la importancia de recuperar espacios de conversación sobre salud mental.
“Yo lo titularía ‘En defensa de lo humano’, porque todo es vida. Hay que charlar, debatir sobre salud mental y la relación con el momento, con las redes, con la vida”, sostuvo.
Respecto de la prevención del suicidio, Tisera subrayó que hablar del tema requiere responsabilidad y cuidado.
“Sobre todo en la prevención de la problemática del suicidio, que nos debe ocupar a todos en acciones responsables, cuidadosas, porque hablar de esto salva vidas, pero no hablar de cualquier manera”, explicó.
El especialista también hizo hincapié en la necesidad de comprender el sufrimiento como una expresión humana que debe ser escuchada y acompañada.
“Rescatar el sufrimiento como un valor, como una expresión, también de algunas acciones que deben alojarlo antes de suponer que no está”, señaló.

Para Tisera, los espacios de concientización pueden convertirse en una puerta de entrada para quienes necesitan ayuda.
“Estas conversaciones de concientización le permiten a muchos, como ha pasado recién, que alguien se acerque a escuchar y, de repente, se anime a pedir ayuda”, relató.
En ese marco, remarcó la importancia de que quienes atraviesan una situación de sufrimiento sepan que hay profesionales y trabajadores de la salud disponibles para acompañarlos.
“Necesitamos recuperar el poder transmitir de que los estamos esperando, de que no están solos, de que hay todo un equipo de profesionales, que hay un montón de trabajadores con mucho compromiso esperando a que se acerquen para recibir esa ayuda”, afirmó.

El hospital, una puerta de acceso al sistema de salud
Consultado sobre qué deben hacer quienes atraviesan una situación de sufrimiento psíquico intenso o tienen pensamientos suicidas, Tisera explicó que el hospital constituye una de las principales puertas de acceso al sistema público de salud.
“Cualquier persona que esté transitando una situación que pueda acarrear sufrimiento psíquico de alta intensidad, con ideas de muerte, con pensamiento suicida, debe poder acercarse. Y si no se anima, puede hablarlo con cualquier persona que sí se anime a ser de nexo con el sistema”, explicó.
Además, destacó el rol que puede cumplir el entorno cercano en esos momentos.
“A veces conversarlo con alguien le permite pedir orientación y recibir ayuda, aunque sea indirectamente, pero ya a esa persona la saca de la soledad”, sostuvo.
Según el profesional, la soledad aparece actualmente como uno de los principales factores asociados al sufrimiento.
“La mayor causa de sufrimiento que estamos viendo en este tiempo tiene que ver con la soledad. Entonces, saber que la comunidad tiene un lugar muy importante en estas escenas”, afirmó.
En ese sentido, Tisera remarcó que pequeños gestos cotidianos pueden ser significativos para una persona que atraviesa una situación difícil.
“Acercar un mate, un cigarrillo, un saludo, saber que estoy, un saludo de vecino, que uno le dice ‘¿Cómo estás?’. No hace falta que entre en detalle, pero ‘estoy acá. Si necesitás algo, avisame’. Y eso al otro ya le dice: ‘Bueno, sigo pensando en eso, pero no estoy solo’”, explicó.
Finalmente, señaló que quienes necesiten atención pueden concurrir directamente al hospital, donde funciona la guardia y también existe la posibilidad de acceder a atención por demanda espontánea.
“Se dirige al hospital, hay guardia, tienen que poder acercarse al hospital, es el principal efector de urgencias, hay demanda espontánea también, con lo cual alguien puede acceder a una atención espontáneamente, no tiene que ir a pedir un turno”, indicó.
Las actividades de Septiembre Amarillo continuarán durante todo el mes con propuestas destinadas a informar, prevenir, derribar mitos y fortalecer las redes comunitarias, bajo la premisa de que hablar de salud mental, escuchar y acompañar también puede ser una forma concreta de cuidar la vida.