En el marco del programa municipal Cuidar la Vida, se llevó adelante una charla vinculada a la salud mental y a la prevención del suicidio, con la participación del doctor psiquiatra de Infanto Juvenil Carlos Tisera, la subsecretaria de Salud Mental del Partido de la Costa, Mane Miletti, la psicóloga Alejandra Maielo y Constanza Carrera, responsable de Salud Mental de zona sur del distrito.
Durante el encuentro se planteó la necesidad de abordar estas problemáticas con responsabilidad y criterio, pero también de visibilizarlas y romper con los tabúes que muchas veces dificultan que las personas puedan hablar sobre su sufrimiento y pedir ayuda.
También se encontraban presentes parte del equipo organizador de estos encuentros abiertos a la comunidad en el hospital municipal de San Clemente del Tuyú su directora Marina Moretti, y los referentes del área de Salud Mental de la localidad Pamela Jorge y Gustavo Jorge.
Tisera explicó que la actividad forma parte de una propuesta destinada a ampliar la capacidad de cuidado de toda la comunidad y no solamente de los equipos del sistema sanitario.
Cuidar la Vida
“Esta conversación se enmarca, como decía la compañera, en una acción del programa Cuidar la Vida, que tiene como iniciativa ampliar la capacidad de salud de la comunidad, no solamente del sistema de atención, sino de cómo la comunidad toda puede acompañar situaciones dolorosas, situaciones sufrientes”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que la lógica del cuidado debe atravesar a todos los actores que forman parte del sistema y proyectarse hacia la comunidad.
“No alcanza con que el sistema de salud sepa qué hacer, sino es que la comunidad también tiene que acercarse, acompañar y contener a quien no la está pasando bien”, remarcó.
Por su parte, Miletti explicó que Cuidar la Vida es un programa transversal que articula distintas áreas municipales y que parte de la premisa de que el Estado tiene una responsabilidad concreta en el cuidado de la población.
“Tiene que ver con iniciativas, digamos, con un Estado que se propone frente a otros posicionamientos imperantes, en la idea de que es una función del Estado cuidar a la población y desarrollar acciones que sean tendientes a ese cuidado”, expresó.
La funcionaria también destacó la necesidad de involucrar a la comunidad frente a situaciones de crisis de salud mental y al sufrimiento que puede atravesar una persona o una familia.
“Una de ellas es, un poco como comentaba el doctor, ampliar, digamos, las acciones de cuidado, involucrando a la comunidad en esas acciones”, explicó.
Y agregó: “Todos y cada uno podemos atravesar algún tipo de situación de esta, una crisis por motivo de salud mental, una ideación de este tipo e incluso atravesar una situación en nuestra familia, en nuestra comunidad de un suicidio”.

Participación de la comunidad
Desde esa perspectiva, sostuvo que el objetivo es generar respuestas comunitarias que permitan acompañar y prevenir.
“Hay una comunidad y un Estado que acompañe esas situaciones para convertir esas escenas en escenas de cuidado y prevenir o articular o posibilitar otras respuestas de la comunidad frente a los dolores, al sufrimiento”, manifestó.
Carrera, en tanto, destacó la respuesta de los vecinos y vecinas ante la propuesta y la importante participación registrada durante la jornada.
“La verdad es que nos sorprendió la participación de la comunidad en general, vino mucha gente”, contó.
También puso el foco en la importancia de generar espacios que permitan cuidar no solamente a quienes atraviesan una situación compleja, sino también a los equipos que intervienen en esas circunstancias.
“Son temáticas obviamente que están en agenda, digamos, y que nos parece súper importante poder abordar, porque tiene que ver con el cuidado, no sólo de la comunidad en sí mismo, sino también de los equipos que responden frente a esas escenas”, sostuvo.
Acciones concretas de cercanía
De cara a la comunidad, Tisera insistió en que el acompañamiento no debe limitarse a indicar teléfonos, instituciones o lugares donde buscar asistencia, sino que debe traducirse en acciones concretas de cercanía.
“Aprovechamos entonces la participación de la difusión más amplia para pedirle a la comunidad que no sea un derivador, sino es que sea parte de la contención”, pidió.
En esa línea, planteó la importancia de gestos sencillos que pueden convertirse en herramientas de cuidado.
“Muchas veces de lo que sufrimos es de que la gente tiene muy claro a qué número hay que llamar, a dónde hay que ir, pero le cuesta ofrecer un mate, pedir, ofrecer una ayuda al vecino, acercarse, por más de que no haya tanta confianza, y proponer, hablar de lo que pasa, ofrecer un apoyo, ofrecer una compañía”, explicó.
Y subrayó: “Acompañar literalmente a la persona hasta el sistema de salud, no señalar a dónde hay que ir, porque muchas veces en eso se pierden muchas oportunidades de ayuda”.

Comunicación responsable
Miletti, por su parte, remarcó el rol que tienen los medios de comunicación en la manera en que se abordan públicamente estas problemáticas.
“Para los vecinos y vecinas es importante que esto se difunda, que esto se comunique adecuadamente, la responsabilidad de los medios en esa comunicación respecto a esta problemática es un tema central”, afirmó.
Según explicó, una comunicación responsable puede convertirse en una herramienta de cuidado y prevención, mientras que un tratamiento inadecuado puede generar efectos contrarios.
“Como eso se ha comunicado, puede ser una acción de cuidado, una acción preventiva, o justamente lo contrario, digamos, una acción que produzca más daño”, advirtió.
Finalmente, planteó que la prevención también incluye aquellas acciones cotidianas que se desarrollan en la propia comunidad y que pueden brindar alternativas ante situaciones de sufrimiento.
“Nadie que escuche esto, digamos, tenemos la idea de que pueda pensar que es algo que le pasa a otro, sino que se sienta convocado”, expresó.

Prevención inespecifica
En ese sentido, destacó la importancia de la llamada prevención inespecífica, que no depende exclusivamente de una intervención profesional, sino también de los vínculos, la escucha, el acompañamiento y las redes comunitarias que pueden ayudar a una persona cuando no la está pasando bien.
