La preocupación por el ingreso de cazadores furtivos a establecimientos rurales volvió a instalarse entre productores y vecinos de la zona, quienes aseguran que se trata de una problemática recurrente que afecta tanto a la propiedad privada como a la seguridad de quienes viven y trabajan en el campo.
El productor y consignatario Sáenz Valiente sostuvo que son numerosos los vecinos que permanecen comunicados para alertarse mutuamente ante la presencia de cazadores en distintos establecimientos. Según explicó, los ingresos se producen de manera reiterada y en algunos casos los intrusos portan armas de largo alcance y efectúan disparos a pocos metros de las viviendas rurales.
“Somos muchos vecinos que estamos comunicados entre nosotros y continuamente nos avisamos que entraron cazadores acá o allá. Es un tema de nunca acabar”, expresó.
El productor manifestó su preocupación por las consecuencias que pueden generar estas prácticas. De acuerdo con su relato, los cazadores no siempre logran identificar con precisión a los animales que persiguen, por lo que pueden terminar afectando tanto a especies silvestres como a animales de producción.
A esta situación se suma, según señaló, el riesgo que representan los disparos realizados en las inmediaciones de viviendas habitadas. “No saben lo que matan. A veces son animales silvestres y otras veces terminan matando animales de producción. Pero además están tirando cerca de las casas donde vive gente”, advirtió.
Para Sáenz Valiente, el problema no se limita a la caza ilegal, sino que implica una vulneración de la propiedad privada y genera una creciente sensación de inseguridad entre los habitantes de las zonas rurales.
“Yo no puedo poner rejas en mi casa de campo ni vivir encerrado. No me entra en la cabeza que tengamos que acostumbrarnos a eso”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el ingreso de personas sin autorización, acompañadas por perros y armadas, altera la tranquilidad de quienes viven en el lugar. “No es solamente que entren a cazar un animal. Es la alteración de la libertad y de la propiedad privada”, afirmó.
Otro de los aspectos que genera preocupación es el nivel de equipamiento que, según el productor, utilizan algunos cazadores furtivos. Mencionó la utilización de visores nocturnos, miras térmicas y silenciadores, elementos que les permitirían desplazarse y operar durante la noche con mayor facilidad.
“Andan con visores nocturnos, miras térmicas y silenciadores. Ya ni usan reflectores. Caminan de noche como si fuera de día y muchas veces tienen una tecnología que ni siquiera posee la Policía”, describió.
El productor recordó además distintos episodios de riesgo que habría atravesado a lo largo de los años. En una de esas situaciones, contó que logró rescatar a un ciervo que estaba siendo atacado por un galgo y que posteriormente permaneció junto al animal y al perro hasta la llegada de efectivos policiales y de los cazadores.
A partir de estas experiencias, sostuvo que los propietarios rurales terminan exponiéndose a situaciones que no deberían afrontar y reclamó que se garantice el respeto por la propiedad privada.
Además de realizar la correspondiente denuncia judicial, Sáenz Valiente decidió hacer público el caso con el objetivo de visibilizar una problemática que, según afirmó, afecta a numerosos vecinos de la zona.
“Yo voy a hacer todo lo posible para que estas cosas se terminen. No me quiero acostumbrar a vivir sin libertad. Lo que nos toca como ciudadanos es denunciar y hacer visible el problema, para ver si alguna autoridad se interesa en solucionarlo”, concluyó.