jueves 02 de julio de 2026 - Edición Nº2766

Locales | 1 jul 2026

ANIVERSARIO DEL DISTRITO

A 48 años de su creación, el gran desafío del Partido de La Costa fue construir una identidad común

El distrito nació el 1° de julio de 1978 como una decisión administrativa que reunió localidades con historias y perfiles muy diferentes. Casi medio siglo después, el mayor cambio no fue el crecimiento urbano ni turístico, sino el surgimiento de un sentido de pertenencia que trascendió a cada ciudad.


El 1° de julio de 1978 marcó un antes y un después para la costa bonaerense. Ese día quedó oficialmente creado el Partido de La Costa, un municipio que nació con una característica poco habitual: no surgió alrededor de una ciudad cabecera, sino que unificó bajo una misma administración a localidades que ya tenían identidad propia y una larga historia de desarrollo.

San Clemente del Tuyú, Las Toninas, Santa Teresita, Mar del Tuyú, Costa del Este, Aguas Verdes, Lucila del Mar, San Bernardo, Mar de Ajó, Nueva Atlantis y otras comunidades compartían un mismo territorio, pero durante décadas habían crecido de manera independiente. La creación del nuevo distrito las reunió en un solo mapa político, aunque eso no significó que automáticamente compartieran un mismo sentimiento de pertenencia.

Un municipio nacido de una reorganización

La conformación del Partido de La Costa fue establecida mediante el Decreto-Ley 9.024, promulgado el 1° de julio de 1978 durante el gobierno militar. Hasta ese momento, todas estas localidades integraban el Partido de General Lavalle.

El constante crecimiento del turismo, el aumento de la población y la expansión urbana hicieron cada vez más compleja la administración desde General Lavalle. La respuesta fue la creación de un nuevo municipio con una particularidad inédita: en lugar de una ciudad dominante, el distrito estaría compuesto por varias localidades con peso e identidad propios.

Ese rasgo marcaría buena parte de su historia.

Antes que costeros, vecinos de cada localidad

Durante muchos años, la pertenencia estaba ligada exclusivamente al lugar de residencia. Quien vivía en Mar de Ajó se definía como marajense; quien era de San Bernardo, Santa Teresita o San Clemente encontraba allí su principal identidad.

Cada localidad tenía su propia historia, sus instituciones, clubes, fiestas populares y referentes comunitarios. Incluso existían rivalidades deportivas, comerciales y culturales que reforzaban ese sentido de pertenencia local.

En ese contexto, hablar del Partido de La Costa como una comunidad integrada todavía era un desafío.

La construcción de una identidad compartida

Con el regreso de la democracia y especialmente a partir de la década de 1990, comenzaron a impulsarse políticas destinadas a fortalecer la integración del distrito.

La promoción turística bajo la marca "La Costa", la creación de eventos que involucraban a todas las localidades, programas como las Olimpiadas Escolares, El Agite, el desarrollo del Ente de Turismo y distintas acciones institucionales buscaron consolidar una mirada distrital por encima de las identidades individuales.

Ese proceso también se reflejó en campañas más recientes, que instalaron conceptos como "Nuestro lugar en el mundo", reforzando la idea de pertenecer a un mismo municipio.

Con el paso del tiempo, expresiones como "soy costero" comenzaron a incorporarse naturalmente al vocabulario cotidiano, algo que décadas atrás era mucho menos frecuente.

Un proceso que también atravesó debates

La consolidación del distrito no estuvo exenta de tensiones. En distintos momentos aparecieron proyectos que proponían dividir el Partido de La Costa o crear nuevos municipios, impulsados por diferencias administrativas o por distintas visiones sobre el desarrollo entre el norte y el sur.

Ninguna de esas iniciativas prosperó, aunque dejaron en evidencia que la construcción de una identidad común seguía siendo un proceso en evolución.

Casi medio siglo después

A 48 años de su creación, el Partido de La Costa es mucho más que la suma de sus localidades. Conserva la diversidad que caracteriza a cada una de ellas, pero también ha desarrollado una identidad colectiva que con el tiempo fue ganando fuerza.

El municipio nació por una decisión administrativa. La identidad costera, en cambio, se fue construyendo lentamente, con la historia cotidiana de quienes viven, trabajan y eligen este lugar como parte de una misma comunidad.

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