La suspensión del programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria), impulsado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires, generó preocupación en distintos distritos por el impacto directo en miles de familias que dependen de esta asistencia.
En el Partido de La Costa, se estima que alrededor de 10.000 familias dejarán de recibir mensualmente el módulo alimentario, mientras que en Dolores la cifra supera las 4.000. Se trata de una caja con productos básicos cuyo valor ronda los $15.000, destinada a acompañar la economía de los sectores más vulnerables.
La decisión fue adoptada por el gobernador Axel Kicillof, en el marco del conflicto con el gobierno nacional que encabeza Javier Milei, debido a la interrupción del financiamiento que anteriormente aportaba la Nación. En principio, se informó que la suspensión se extendería por un período de tres meses.
Desde Dolores, el coordinador del Servicio Alimentario Escolar (SAE), Gastón Baraglia, advirtió sobre el impacto negativo de la medida, aunque señaló que los comedores escolares recibirán un refuerzo presupuestario. “Son un total de 3.500 chicos, entre los que reciben desayuno, merienda y almuerzo, además de los alumnos de la Escuela Agraria que también acceden a la cena”, detalló.
El programa MESA fue implementado durante la pandemia como respuesta al cierre de comedores escolares, garantizando la entrega de alimentos a familias con niños y niñas en edad escolar. A nivel provincial, cerca de 2 millones de hogares dejarán de recibir este acompañamiento.
Desde la administración bonaerense explicaron que la continuidad del programa se volvió inviable tras el retiro del aporte nacional. Durante su implementación, la Provincia financiaba el 60% del costo, mientras que el 40% restante correspondía al Estado nacional. Actualmente, aseguran, debían afrontar en soledad un gasto cercano a los $12.000 millones mensuales.