Una orca juvenil encalló este domingo en la Parada 1 de Playa Mansa, en Punta del Este, y pese a los intensos esfuerzos de rescate, el animal será sacrificado debido al grave deterioro de su estado de salud.
El varamiento se produjo en un contexto de fuertes ráfagas de viento y lluvia, lo que dificultó las tareas en el lugar. Durante varias horas, personal de Prefectura Naval, guardavidas, especialistas en fauna marina y vecinos trabajaron para intentar devolver al ejemplar al mar.
En distintos momentos, el animal logró internarse algunos metros en el agua, pero regresaba a la orilla visiblemente agotado, sin poder sostenerse por sus propios medios. Ante esta situación, se optó por dejarlo sobre la arena para evitar un mayor desgaste físico.
Si bien en un primer momento se había informado que se trataba de una hembra, con el correr de las horas se confirmó que era un macho juvenil.
Con el paso del tiempo, sus signos vitales comenzaron a empeorar y, frente a la imposibilidad de revertir el cuadro, las autoridades y especialistas resolvieron avanzar con el sacrificio para evitarle un sufrimiento prolongado.