El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa Teresita lanzó la convocatoria para su nueva escuela de cadetes y la respuesta fue inmediata: en apenas dos horas se completaron todos los cupos disponibles, reflejando el fuerte interés de jóvenes en sumarse a la institución.
El proyecto, que comenzó a gestarse durante el año pasado, surgió por iniciativa de integrantes del cuartel que impulsaron la creación de un espacio de formación para futuros bomberos. Tras la elaboración y presentación formal, la propuesta fue aprobada por la jefatura y la comisión directiva, permitiendo su puesta en marcha este año.
El Cabo 1° Alberto Alegre, coordinador de la escuela, junto a la bombero y secretaria Camila Dimas, destacaron la rapidez de la convocatoria y el entusiasmo que genera esta nueva etapa. “Se prepara a futuros bomberos, así que la capacitación es larga, constante, con mucha práctica y estudio”, explicaron.
Desde la institución señalaron que el objetivo principal es formar no solo en lo técnico, sino también en valores. La escuela apunta a construir desde edades tempranas un fuerte sentido de pertenencia, compromiso y trabajo en equipo, pilares fundamentales del servicio bomberil.
En ese sentido, remarcaron que la formación será exigente, pero también acompañada por el espíritu solidario que caracteriza a los bomberos: “Acá todos nos ayudamos entre todos”, aseguraron.
Además, vincularon el éxito de la convocatoria con el trabajo sostenido que realiza el cuartel con la comunidad, especialmente a través de visitas escolares y actividades que acercan a los más jóvenes al rol de los bomberos, despertando vocaciones desde temprana edad.
En los próximos días se realizará una reunión informativa con los padres, donde se completará la documentación necesaria. Una vez finalizado ese proceso, comenzarán formalmente las clases.
La escuela de cadetes está destinada a fortalecer toda la institución, que abarca no solo Santa Teresita sino también las localidades de Mar del Tuyú y Las Toninas, proyectando así la formación de los futuros integrantes del cuerpo activo.
Con gran expectativa, desde el cuartel aseguran que se abre un camino largo pero fundamental: formar a las próximas generaciones de bomberos voluntarios.