miércoles 25 de noviembre de 2020 - Edición Nº721

Cultura | 17 nov 2020

HOLISTICA

¿Pantalla o papel?

Por *José María Caracuel | Para comenzar el tema presento algunas escenas comunes de mi vida cotidiana.


Hace unos pocos años el negocio de las editoriales naufragó junto a tantísimos otros, a los escritores nos resultaba imposible editar nuestros trabajos por el alto costo y la escasa venta, de tal forma que pensé en editar mis propios libros, para ello entré en Youtube y en pocas horas aprendí a encuadernar.

Previo a la pandemia atendía consultas en CABA, por lo que viajaba al menos una vez por mes; para aprovechar las horas del viaje, manejaba escuchando audios de libros, generalmente narraciones sobre historia o ficciones.

Uno de mis trabajos se desarrolla en el ámbito de la normalización, concretamente consiste en el estudio de documentos previo a su aprobación como Normas, la tarea requiere mucha atención y concentración, de forma que paso horas leyendo los proyectos con lapicera en mano para anotar dudas, consultas y posibles correcciones.

Cuando me asalta la curiosidad sobre algún tema trivial, entro en Google para disiparla con información superficial pero suficiente para sacar las dudas.

Gran parte de mi vida laboral se desarrolló en el ámbito de la investigación química, por lo que dediqué muchas horas al estudio de textos, artículos, patentes, etc.

En estos cinco ejemplos se muestran distintas formas de incorporar información con propósitos diferentes: aprender algunas habilidades, entretenimiento, estandarizar prácticas correctas, satisfacer curiosidades ligeras o estudiar los temas en profundidad.

Para desarrollarlas se utilizan medios diferentes, como videos, audios, lectura en papel o Internet. Todos válidos y adecuados a los fines para los que se utilizaron; no hay uno mejor que otro, cada uno apropiado para los objetivos buscados.

Si nos duele la cabeza, tomamos aspirinas; si tenemos apetito, comemos; si sentimos frío nos abrigamos. Y todo funciona bien así. En cambio si nos abrigamos cuando tenemos apetito, o comemos para quitarnos una migraña o tomamos aspirinas para quitarnos el frío, no tendremos mucho éxito, y es muy probable asegurarnos el fracaso.

Algo similar puede decirse de los medios de información que se presentaron en el comienzo; todos apropiados a los fines, del mismo modo que el abrigo para el frío o la aspirina para la jaqueca.

Si en cambio  se pretendiese aprender un oficio estudiando un tratado teórico o se escribieran leyes con la información sacada del “Rincón del Vago .com”,  o se pretendiera opinar sobre un trabajo científico con datos de un video de Youtube, estaríamos en un caso similar al de pretender tomar una aspirina para abrigarnos.

Una diferencia fundamental entre estas situaciones es que en cuestiones como la jaqueca, el apetito o el frío, los errores, las confusiones, se ponen en evidencia inmediatamente y dan la oportunidad de corrección y adopción de las acciones correctas.

En cambio en el asunto de los conocimientos o la información, el caso es totalmente distinto, por ejemplo encontramos quienes opinan sobre las vacunas en base al parloteo de periodistas, jugadores de futbol o bailarines, en lugar de obtener la información del trabajo de los investigadores y las organizaciones científicas internacionales. En la expresión popular se trata de “el que no sabe, pero no sabe que no sabe”. Según Stephen Hawking: “La ignorancia tapada por la ilusión de conocimiento”

La elección de las herramientas no surge de una opción entre ellas: pantalla, audio o papel escrito. La elección es en función del objetivo buscado.

Para conocimientos “amplios como un mar, pero de un centímetro de profundidad”, puede acudirse a Google, donde se encuentran distintos enfoques, autores, temas relacionados, argumentos y refutaciones. Toda esta información prácticamente de acceso imposible por medio de textos impresos.

Para adquirir los conocimientos de recetas o instrucciones para realizar actividades específicas Youtube parece ser la herramienta apropiada.

Para una narración de hechos históricos o disfrutar un relato de ficción sirve muy bien un archivo de audio.

Para una lectura que demanda concentración, elaboración, pensar, releer, marcar los tiempos propios del lector, el papel impreso parece ser de las mejores opciones.

Más allá de la aparente opción del título de la nota, la selección del medio podría basarse en una sentencia de Confucio que ya tiene aproximadamente 2600 años: “Oír o leer sin reflexionar es una ocupación inútil.”


* José María Caracuel
Lic. En Ciencia Químicas (UBA)
Fitoterapeuta
Terapeuta Floral
Psicòlogo Holìstica

José María Caracuel reside actualmente en el Partido de La Costa y está dispuesto a aportar sus conocimientos en la materia, no sólo a través de nuestras páginas. Cualquier inquietud sobre estos temas, no dude en consultar a través del formulario de contacto (En la cabecera botón derecho).

A lo largo de casi 50 años de actuación profesional se desempeñó en la actividad privada, la docencia y el desarrollo de normas de los ámbitos nacional, Mercosur y Panamericano.

Colaboró en distintas publicaciones por ejemplo en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) y la Unión Industrial.

Publicó en total 10 libros tanto en el ámbito de ciencia y tecnología, como en el de la divulgación científica, entre los que se encuentran:

-Recopilación trilingüe de términos metalúrgicos y definiciones. Instituto Nacional de Tecnología Industrial. 1993
-Sistemas de Calidad. Su implementación. Cámara de Industria y Comercio de la Pcia. De Buenos Aires. 1998
-Diccionario trilingüe del Cobre. Instituto Nacional de Tecnología Industrial. 1999
-Pensamiento y Espiritualidad. Studio Gráfico. 2012
-Ciencia Espiritual y Ciencias Fácticas. Studio Gráfico. 2013
-Ciencia, Filosofía y Misticismo. Editorial Dunken. 2014

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Notas Relacionadas
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias