El último fin de semana largo dejó movimiento turístico en la Costa Atlántica, aunque por debajo de las expectativas del sector. De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el flujo de viajeros fue de “baja intensidad” y estuvo marcado por un perfil de visitante que decidió viajar, pero con un gasto más controlado.
En destinos como el Partido de La Costa, Mar del Plata y otras localidades bonaerenses se registraron arribos durante los cuatro días, aunque predominó un turismo de cercanía. Las escapadas fueron, en su mayoría, de una o dos noches, con una estadía promedio de 2,2 noches, muy por debajo de lo habitual para un período extendido.
El calendario también influyó en la dinámica del movimiento turístico. El lunes fue considerado día no laborable y no un feriado puente, lo que limitó la posibilidad de extender los viajes y redujo la duración de las estadías.
A esto se sumó el contexto económico y el incremento de costos, en particular el de los combustibles, que incidió en las decisiones de los turistas. En ese marco, se observó un consumo más austero y enfocado en lo esencial.
Según el informe, el gasto promedio diario por persona fue de 103.793 pesos, con una caída en términos reales frente a otros fines de semana largos. En los destinos de la Costa, esta tendencia se tradujo en menor movimiento en actividades recreativas pagas y en un mayor interés por propuestas gratuitas.
Entre las opciones más elegidas se destacaron las caminatas, la playa y los eventos culturales abiertos, alternativas que permitieron disfrutar de la escapada con un menor impacto en el presupuesto.
El balance general muestra que, si bien hubo movimiento turístico, no se registraron picos de ocupación. El fin de semana largo volvió a reflejar un cambio en el comportamiento del visitante: estadías más breves, gastos más medidos y una planificación cada vez más ajustada al bolsillo.
Datos del fin de semana largo