Con el cierre de la temporada de verano 2026 comienzan a conocerse los primeros balances del sector turístico en el Partido de La Costa. Si bien durante enero y febrero se registró movimiento de visitantes, distintos referentes del comercio, la gastronomía y la hotelería coinciden en que la actividad estuvo por debajo de la registrada en temporadas anteriores.
Uno de los testimonios que refleja esta situación es el de Carlos Díaz, titular del tradicional restaurante La Gran Familia de San Bernardo, quien en diálogo con Radio Noticias Web señaló que durante el verano se registró una reducción del nivel de trabajo de entre un 10% y un 15% en comparación con otros años.
Según explicó el comerciante, muchos locales realizaron esfuerzos para sostener el consumo y acompañar la situación de los turistas. En su caso particular, decidió mantener la misma carta de precios desde diciembre, absorbiendo parte de los aumentos de costos que se registraron durante la temporada.
Entre esos incrementos se destaca el de la carne, que subió cerca de un 30% a lo largo del verano, impactando directamente en los costos de los establecimientos gastronómicos.
Menor ocupación y caída del consumo
La situación también fue advertida desde el sector hotelero del distrito. Referentes de la actividad turística señalaron que durante buena parte de la temporada se registró una ocupación entre un 25% y un 30% menor en comparación con otros veranos, acompañada por una caída significativa en el consumo.
De acuerdo con lo expresado por prestadores del sector, el comportamiento de los visitantes mostró cambios respecto de años anteriores. Muchos turistas optaron por estadías más cortas o escapadas de fin de semana, lo que redujo el gasto total durante su permanencia en el destino.
Esta dinámica generó picos de movimiento en momentos puntuales —especialmente durante los fines de semana y algunos recambios de quincena— pero con días intermedios más tranquilos para la actividad comercial.
Un turista más cuidadoso con el gasto
Otro de los rasgos que dejó la temporada fue la presencia de un turista más atento a los precios y con mayor planificación del gasto.
Desde el sector turístico indicaron que muchos visitantes decidieron viajar sin reservas previas, buscando promociones o comparando precios directamente en el destino antes de elegir alojamiento.
Este comportamiento se vincula con el contexto económico general y con la necesidad de muchas familias de ajustar sus presupuestos de vacaciones, una situación que impacta directamente en el nivel de consumo en gastronomía, comercios y actividades recreativas.
Expectativas por las escapadas
De cara a los próximos meses, prestadores turísticos y comerciantes comienzan a mirar con atención los fines de semana largos y las escapadas de otoño, que en los últimos años se consolidaron como una herramienta clave para sostener el movimiento fuera de la temporada alta.
En ese contexto, el desafío del sector será mantener el flujo de visitantes durante todo el año, en un escenario económico que condiciona tanto las decisiones de viaje como el nivel de gasto de los turistas.