Autoridades sanitarias confirmaron la detección de nuevos casos de influenza aviar en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires, lo que encendió una alerta regional y motivó la activación de medidas de control y seguimiento.
El caso más reciente fue detectado en la ciudad de Chascomús, donde el virus fue identificado en un pequeño número de aves de traspatio que se encontraban en una quinta privada y no estaban destinadas a la comercialización. La información fue confirmada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
También se registró una detección en la ciudad de Mar del Plata, mientras que anteriormente se habían confirmado casos en la localidad de Ranchos.
En la región, semanas atrás el virus también fue identificado en aves silvestres del distrito de General Madariaga, específicamente en la Reserva Laguna La Salada Grande. Entre las especies afectadas se encontraban gaviotas capucho café, cisnes coscoroba y cisnes de cuello negro.
Tras los resultados positivos, el SENASA activó los protocolos sanitarios correspondientes con el objetivo de evitar la propagación del virus y coordina tareas de monitoreo y control junto a las autoridades locales.
Desde el área sanitaria aclararon que la influenza aviar no se transmite a las personas a través del consumo de carne de pollo ni de huevos. Sin embargo, recomendaron evitar el contacto con aves silvestres enfermas o muertas y reforzar las medidas de higiene y prevención.
Además, ante la detección de aves con comportamientos anormales o que aparezcan sin vida, se solicita dar aviso a las autoridades sanitarias para que puedan intervenir y realizar los análisis correspondientes.