Este miércoles 4 de marzo a las 10.00 se llevará adelante la Sesión Ordinaria Nº 1 (Protocolar) en el recinto del Honorable Concejo Deliberante del Partido de La Costa, ubicado en Costanera 8001, para dar inicio al 43° Período de Sesiones Ordinarias del distrito.
Tal como establece la Ley Orgánica de las Municipalidades y el Decreto Nº 1655, el acto tendrá como único punto la apertura formal a cargo del presidente del cuerpo, Ezequiel Caruso, seguida del discurso del intendente Juan de Jesús, quien expondrá los lineamientos de gestión previstos para 2026.
Sin embargo, la apertura de este nuevo período legislativo se da en un contexto político particular. El cierre de 2025 dejó una de las sesiones más tensas de los últimos años: el recambio legislativo concluyó con un empate 9 a 9 en la votación por la presidencia del Concejo. La paridad entre Caruso y Elizabeth Ferrín reflejó un escenario dividido al límite.
La definición reglamentaria permitió que el oficialismo retuviera la conducción del cuerpo, pero la jornada expuso fracturas internas, especialmente dentro del espacio La Libertad Avanza, que incluso desconoció políticamente a una de sus propias concejales horas después de asumir.
Más allá de aquel episodio cargado de tensión, el año legislativo anterior también estuvo atravesado por cuestionamientos respecto del ritmo de trabajo parlamentario. Para muchos vecinos, la actividad del Concejo resultó escasa frente a la magnitud de los temas que impactan en la vida cotidiana del distrito: presupuesto, tasas, servicios, obras públicas y reclamos puntuales en cada localidad.
En ese marco, la apertura del nuevo período no representa solo un acto protocolar, sino una señal institucional. Con un Concejo atravesado por la paridad numérica y un clima político sensible, el desafío no será únicamente inaugurar el año legislativo, sino garantizar sesiones regulares, debates abiertos y un trabajo sostenido en comisiones.
La expectativa está puesta en que el cuerpo deliberativo funcione con continuidad y capacidad de respuesta. Porque más allá de los discursos de apertura, la calidad institucional se mide en la constancia del trabajo y en la eficacia para dar respuestas concretas a la comunidad.