Este viernes 27 y sábado 28 de febrero, alrededor de 15 minutos después de la puesta del Sol, el cielo ofrecerá un espectáculo especial: seis planetas y la Luna podrán observarse de manera simultánea desde distintos puntos del firmamento.
Hacia el horizonte Oeste se concentrarán Mercurio, Venus, Saturno y Neptuno, todos relativamente bajos y aún con la luz del crepúsculo presente. Un poco más hacia el Noroeste se ubicará Urano, mientras que Júpiter —destacándose por su brillo blancuzco— aparecerá hacia el Noreste junto a la Luna.
Especialistas del Planetario de San Luis explicaron que, vistos desde la Tierra, el Sol, la Luna y los planetas parecen desplazarse siguiendo una trayectoria imaginaria llamada eclíptica. Es sobre esa franja del cielo donde, en ocasiones particulares como esta, varios cuerpos celestes coinciden al mismo tiempo sobre el horizonte.
Marte será la excepción, ya que para ese momento se habrá ocultado. Sin embargo, los otros seis planetas y la Luna compartirán escena, generando una oportunidad ideal para quienes disfrutan de la observación astronómica.
Para apreciar mejor el fenómeno, se recomienda elegir sitios con el horizonte Oeste despejado, sin árboles ni edificaciones que obstaculicen la vista. También puede resultar útil el uso de binoculares, especialmente para localizar Mercurio, Saturno y Neptuno en el resplandor crepuscular.
En el caso de Urano y Neptuno, ambos muy distantes de la Tierra, será imprescindible contar con algún instrumento óptico, ya que no pueden distinguirse a simple vista. Júpiter, en cambio, será el más sencillo de identificar por su intenso brillo y su posición formando un amplio triángulo con las estrellas Castor y Pollux, las más destacadas de la constelación de Géminis.
La Luna, en fase gibosa creciente durante ambas noches, será sin dudas el objeto más evidente del conjunto.