El fin de semana largo de Carnaval volvió a mostrar la capacidad del turismo para movilizar a millones de personas en todo el país. De acuerdo con un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), unos 3 millones de turistas se desplazaron por distintos destinos, lo que representa un 7,2% más que en 2025, con un impacto económico que superó el billón de pesos.
No obstante, el relevamiento deja en claro una tendencia: el turismo creció en cantidad, pero se volvió más austero en consumo. El gasto total aumentó un 6% real respecto del año anterior, mientras que el gasto diario por persona cayó un 7,7%, reflejando una mayor dependencia de promociones y opciones más accesibles.
A nivel nacional se registró una fuerte circulación en rutas, terminales de ómnibus y aeropuertos. Durante los cuatro días del feriado viajaron más de 313.000 pasajeros en avión y también se observó un incremento del movimiento regional, con mayor llegada de turistas desde Uruguay. La estadía promedio fue de tres días, levemente superior a la de 2025, lo que permitió sostener la actividad pese al menor nivel de consumo individual.
En la provincia de Buenos Aires el impacto se sintió con especial intensidad, sobre todo en la Costa Atlántica, donde se registraron altos niveles de ocupación hotelera, playas colmadas y una actividad comercial sostenida. En Mar del Plata, por ejemplo, la ocupación superó el 80% y hubo arribos espontáneos durante todo el fin de semana, impulsados por recitales, obras teatrales y corsos.
El flujo vehicular hacia los destinos costeros fue intenso, en particular sobre la Ruta 2 y la Ruta 11, con picos de hasta 2.000 vehículos por hora rumbo al mar.
El balance general indica que el Carnaval volvió a consolidarse como uno de los motores del turismo interno, movilizando multitudes y dinamizando la economía regional, aunque con visitantes más cautelosos a la hora de gastar.