Este fin de semana se dio una postal poco habitual pero muy celebrada en la costa: por primera vez en lo que va de la temporada, flameó la bandera celeste en la playa, señal que indica que el mar presenta buenas condiciones para el ingreso de los bañistas.
La colocación de esta bandera no es algo frecuente ni automático. Los guardavidas la izan únicamente cuando las variables del mar —como oleaje, corrientes y viento— resultan seguras, ya que su uso responsable es clave para no perder el respeto y la conciencia sobre los riesgos del agua.
En este caso, la jornada presentó un mar calmo y estable, lo que permitió habilitar el distintivo celeste, brindando un mensaje de tranquilidad a quienes eligieron disfrutar del agua.
De todos modos, desde el operativo de seguridad en playas se recuerda que, aun con bandera celeste, es fundamental respetar las indicaciones del personal de guardavidas, quienes evalúan de manera permanente la dinámica del mar y pueden modificar las señales si las condiciones cambian.
Mar en condiciones, bandera celeste y seguridad ante todo: una combinación que invita a disfrutar de la playa con responsabilidad