En muchas playas, la forma del fondo marino genera corrientes de agua que se desplazan mar adentro con gran fuerza. A estas corrientes se las conoce popularmente como chupones y suelen formarse en canaletas paralelas a la costa.
Por eso, cuando en la orilla se observan una o más banderas rojas, es una señal clara de peligro y se recomienda no ingresar al agua en ese sector.
Quedar atrapado en un chupón es riesgoso porque la corriente empuja al nadador hacia adentro del mar. Intentar volver a la orilla nadando contra esa fuerza puede provocar un rápido agotamiento.
Si te encontrás en esta situación, lo más importante es mantener la calma. No intentes luchar contra la corriente: levantá un brazo para pedir ayuda y flotá hasta que el personal de guardavidas pueda asistirte.
Para disfrutar del mar de forma segura, es fundamental bañarse únicamente en sectores habilitados, donde haya guardavidas, y respetar siempre la señalización. Ante cualquier duda o para más información, podés consultar las redes oficiales de los servicios de rescate de la playa.