Una investigación del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina permitió desbaratar lo que se sospecha era la planificación de ataques masivos contra escuelas, impulsada por dos menores de edad, uno de los cuales reside en la ciudad de Miramar, partido de General Alvarado.
De acuerdo con fuentes oficiales, el caso fue considerado de extrema gravedad debido al contenido de los mensajes detectados, que incluían expresiones de odio racial, antisemitismo y llamados explícitos a ejercer violencia contra instituciones educativas.
La causa se inició a mediados de julio del año pasado, luego de que el Federal Bureau of Investigation (FBI) de Estados Unidos enviara un informe a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, a cargo del fiscal Horacio Azzolin. En ese documento se alertaba sobre intercambios mantenidos en una red social, donde dos usuarios manifestaban su intención de llevar adelante ataques en escuelas de distintas provincias del país.
A partir de esa información, la fiscalía delegó la investigación en la Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal, que realizó tareas de inteligencia digital y análisis de fuentes abiertas. Ese trabajo permitió identificar a los dos perfiles involucrados, correspondientes a adolescentes domiciliados en La Quiaca, Jujuy, y en Miramar, Buenos Aires.
Las pesquisas también establecieron que al menos cuatro domicilios estaban vinculados a la presunta planificación de los hechos: uno en Jujuy y tres en la provincia de Buenos Aires, en Miramar y en los partidos de San Martín y Quilmes.
Con las pruebas reunidas, la Fiscalía del Área de Criminalidad Económica, Trata de Personas y otros Delitos Complejos de Mar del Plata, a cargo de la fiscal Laura Mazzaferri, solicitó medidas judiciales que fueron autorizadas por el Juzgado Federal Nº 3, a cargo del juez Santiago Inchausti. Esto derivó en allanamientos simultáneos, con apoyo de la División Unidad Operativa Federal La Quiaca de la Policía Federal.
Durante los procedimientos se secuestraron cuchillos de caza, municiones, computadoras portátiles, una tablet, siete teléfonos celulares, documentación relevante para la causa y material con simbología nazi.
Desde la Policía Federal advirtieron que, según estadísticas elaboradas junto a organismos internacionales como el FBI, en los últimos dos años se iniciaron al menos 13 investigaciones similares en el país que involucran a menores de edad, lo que muestra una tendencia preocupante en este tipo de conductas.
La causa fue caratulada como “Intimidación Pública” y continúa en etapa de investigación, con todos los elementos incautados bajo resguardo del juzgado interviniente.