El muelle de Santa Teresita permanece cerrado luego de los importantes daños que ocasionó la última sudestada, que afectó seriamente su estructura principal y obligó a tomar una decisión preventiva para evitar riesgos a quienes lo utilizan.
Según explicó Juan Ignacio Botto, presidente de la Sociedad de Fomento, el fuerte oleaje provocó la rotura de dos pilotes en el pasillo central. Como consecuencia, una de las vigas se desplazó y generó que cerca de doce metros del piso quedaran literalmente en el aire, lo que representa un peligro inminente para pescadores y visitantes.
“Por más que el muelle sea nuestra principal fuente de ingresos, no podemos poner en juego la seguridad de nadie. Una vida vale más que cualquier actividad recreativa”, expresó Botto al justificar el cierre total del predio.
Actualmente, la entidad se encuentra gestionando la llegada de la empresa especializada que realizó las últimas reparaciones. Si bien la firma tiene compromisos previos, existe la posibilidad de iniciar trabajos durante febrero y continuar en marzo, según la disponibilidad técnica.
El dirigente remarcó que la obra será compleja y demandará tiempo, ya que se deberá retirar material dañado, evitar arrojar escombros al mar y respetar los procesos de fraguado del hormigón. “No es solo reparar lo que se ve, sino hacerlo de forma correcta para que la estructura vuelva a ser segura”, detalló.
En cuanto al financiamiento, Botto señaló que la Sociedad de Fomento cuenta con algunos recursos propios, pero también se están realizando gestiones ante el municipio y otros niveles del Estado para poder afrontar los costos, que son elevados debido a la necesidad de contratar especialistas.
Mientras tanto, se pidió paciencia y comprensión a socios, pescadores y turistas, ya que el muelle permanecerá inactivo como mínimo dos meses. La prioridad, subrayaron, es garantizar que cuando vuelva a abrir, lo haga en condiciones óptimas y sin poner en riesgo a quienes lo visitan.