Un lobo marino de dos pelos sorprendió este jueves a vecinos y turistas al aparecer en la playa de Mar de Ajó, donde se instaló para descansar en medio de su proceso de muda, una etapa habitual en la vida de estos animales.
El ejemplar se ubicó en un sector del Balneario Salvador Gaviota, lo que motivó el cierre preventivo del área para garantizar su tranquilidad y evitar situaciones de estrés o posibles incidentes con el público.
Voluntarios de la Fundación Biocosta se hicieron presentes en el lugar, acordonaron el espacio y permanecen allí para resguardar al animal y organizar la circulación de personas que se acercan a observarlo.
Desde la entidad remarcaron que la muda de pelo es un fenómeno normal en los lobos marinos y pidieron respetar una serie de recomendaciones básicas para no interferir en su descanso: mantener distancia, no mojarlo, alejar a las mascotas y no intentar alimentarlo.
El lobo marino continuará en la playa el tiempo que necesite hasta completar su proceso y luego regresar al mar por sus propios medios.