Una escena de fuerte tensión se produjo en la playa de La Lucila del Mar cuando un hombre se aproximó a un elefante marino que se encontraba recostado sobre la arena. Lejos de tratarse de un simple gesto de curiosidad, la situación terminó en un momento de caos, con gritos, discusiones e incluso forcejeos entre las personas que presenciaban lo ocurrido.
El animal, que descansaba con tranquilidad, reaccionó ante la invasión de su espacio, lo que incrementó el nerviosismo general y encendió la alarma entre quienes advertían el peligro de la conducta del hombre.
El hecho fue difundido en redes sociales por una usuaria llamada Diovisa y en pocas horas se volvió viral. Las imágenes despertaron indignación y volvieron a poner en foco el trato que reciben los animales silvestres en zonas turísticas.
Desde organizaciones dedicadas a la protección de la fauna remarcan que estos animales no deben ser tocados, mojados ni alimentados. Aunque parezcan dóciles, pueden estresarse fácilmente y reaccionar de manera inesperada, poniendo en riesgo tanto su integridad como la de las personas.
Las autoridades y especialistas insisten en que, ante la presencia de un ejemplar en la costa, lo correcto es mantener distancia y dar aviso a los organismos correspondientes. Cuidar a la fauna marina es también una forma de proteger a quienes disfrutan de las playas.