Mientras Bastián, el niño de 8 años que resultó gravemente herido en el accidente ocurrido en la zona de médanos conocida como La Frontera, en Pinamar, continúa internado en estado crítico, se conocieron los resultados de las pericias toxicológicas realizadas en el marco de la causa judicial.
Los análisis, efectuados este lunes en el laboratorio químico de la Policía Científica de Dolores, tenían como objetivo detectar la presencia de alcohol, drogas u otras sustancias en sangre de los tres imputados por el delito de “lesiones culposas agravadas”.
Según el informe incorporado al expediente, Naomi Quirós (24), quien conducía el UTV, presentaba una graduación alcohólica de 0,41 gramos por litro de sangre, mientras que Manuel Molinari, al mando de la Volkswagen Amarok, tenía 0,24 g/l al momento del hecho. En tanto, se confirmó que Maximiliano Jerez, padre del menor, no tenía alcohol en sangre.
El choque ocurrió el lunes 12 de enero cerca de las 20, cuando el UTV en el que viajaba Bastián junto a dos adultos y dos niñas impactó de frente contra la camioneta en un sector de alta circulación de vehículos recreativos y particulares durante la temporada de verano.
Tras el siniestro, el niño sufrió lesiones cerebrales y cervicales de extrema gravedad, por las que debió ser sometido a seis intervenciones quirúrgicas. Actualmente permanece internado en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, con asistencia respiratoria y pronóstico reservado.
En su momento, la madre del menor había aclarado que no se trató de una carrera ilegal y que ni su hijo ni su padre estaban conduciendo alguno de los vehículos involucrados