El clásico repunte de enero ya se hace sentir con fuerza en la Costa Atlántica. Localidades como el Partido de La Costa, Pinamar, Villa Gesell, Mar Chiquita y Mar del Plata muestran altos niveles de ocupación y una gran afluencia de turistas que colman las playas y los centros comerciales.
La combinación de recambio de visitantes, estadías más largas y condiciones climáticas favorables genera por estas horas uno de los momentos más intensos de la temporada de verano. Desde temprano, los balnearios lucen con gran movimiento y las propuestas recreativas registran una alta demanda.
El clima, un aliado clave
Las buenas condiciones meteorológicas acompañan este pico turístico. Para los primeros días de la semana se prevé tiempo estable, con cielos mayormente despejados o parcialmente nublados y temperaturas propias del verano, lo que incentiva la permanencia en la costa.
En general, no se anticipan fenómenos adversos, un factor clave para quienes extienden su estadía o llegan en estas horas.
Una temporada con contrastes
Aunque este fin de semana muestra cifras muy altas, los relevamientos indican que la temporada registra una baja de entre el 5% y el 10% en la cantidad total de turistas respecto al año pasado, dependiendo del destino.
La caída, sin embargo, no es uniforme: los fines de semana tradicionales de enero continúan concentrando gran parte del movimiento y del consumo.
Carnaval, la próxima meta
Con este panorama, todas las miradas comienzan a posarse en el próximo fin de semana largo de Carnaval, considerado la última gran oportunidad para cerrar una buena temporada.
Prestadores, municipios y comerciantes confían en que el feriado, junto a las actividades programadas y el buen clima, vuelva a atraer a miles de visitantes, principalmente desde el Área Metropolitana de Buenos Aires.
De repetirse este escenario, Carnaval podría convertirse en el segundo gran pico del verano, consolidando una tendencia clara: menos turistas de manera sostenida, pero con momentos de altísima concentración en la Costa Atlántica.