Un grave episodio de violencia contra trabajadores de prensa se registró en la zona de La Frontera, en Pinamar, cuando el periodista Nicolás Bron y el camarógrafo Damián Pérez Etably, del canal A24, fueron atacados mientras realizaban una cobertura periodística en el lugar.
El hecho ocurrió durante una transmisión en vivo, cuando ambos recibieron disparos de balas de gel. Más allá del posible daño físico, el ataque fue interpretado como una clara forma de intimidación hacia quienes se encontraban cumpliendo con su labor profesional en un espacio público.
El episodio generó una fuerte preocupación entre colegas y trabajadores de medios, especialmente porque no se trata de un hecho aislado. Durante la presente temporada ya se habían registrado otras agresiones contra periodistas que cubren lo que sucede en ese sector de la costa.
Desde el ámbito periodístico se expresó un contundente repudio y se remarcó la gravedad de este tipo de acciones, que atentan directamente contra la libertad de prensa y el normal desarrollo del trabajo informativo.
Este nuevo hecho vuelve a poner en el centro del debate la situación en La Frontera de Pinamar, una zona atravesada por reiterados episodios de imprudencia, accidentes graves y hechos de violencia, que generan una creciente preocupación social. La libertad de informar no puede ser blanco de agresiones.