Vecinos de San Clemente del Tuyú manifestaron su profunda preocupación por el estado del agua que se brinda en los puntos habilitados para la carga de bidones, destinados principalmente a familias que no cuentan con agua corriente en sus hogares. Según relatan, el agua que debería ser potable sale de color marrón, generando alarma, desconfianza y temor por posibles riesgos para la salud.
Una vecina contó que se acercó personalmente a las oficinas de la cooperativa para realizar el reclamo, llevando consigo un bidón como prueba de la situación. Sin embargo, aseguró que no recibió respuesta ni siquiera un saludo por parte del personal. Al consultar quién era el responsable del área de agua, le informaron que “no estaba”.
Según su testimonio, desde la cooperativa también le señalaron que no tienen obligación de mantener canillas disponibles para la gente, a pesar de que muchas familias dependen exclusivamente de ese suministro para cubrir necesidades básicas.
El reclamo, sin embargo, va más allá de los puntos de carga. La vecina remarcó que esa misma agua es la que se distribuye en toda la localidad, y se utiliza en hospitales, escuelas, hoteles y viviendas con red, tanto para cocinar como para higienizarse y realizar tareas cotidianas. “Es el agua que usa todo el pueblo”, enfatizó.
También cuestionó la falta de reclamos formales por parte de la comunidad y advirtió que la situación no es un hecho aislado, sino que se repite en distintas localidades de la costa. “Si nadie se queja, nada cambia”, expresó.
El pedido de los vecinos es claro: controles inmediatos, explicaciones oficiales y soluciones urgentes, ya que se trata de un recurso esencial y de un problema que impacta directamente en la salud de toda la población.