Un hombre de 29 años, identificado como Yair Emir Manno Núñez, murió este martes en Santa Clara del Mar luego de ser violentamente golpeado contra las rocas por una ola de gran magnitud que sorprendió a turistas y vecinos. El hecho ocurrió alrededor de las 16.15 y fue confirmado por el responsable de Defensa Civil, Fabián García
Además del fallecido, otra persona sufrió un infarto en medio de la situación de pánico y permanece internada, mientras que al menos 35 personas resultaron con heridas leves. “Fue un evento totalmente imprevisible. Queremos llevar tranquilidad porque no significa que vaya a repetirse”, señaló García.
Según explicaron especialistas, el fenómeno fue identificado como un meteotsunami, una alteración poco frecuente del nivel del mar que se origina por condiciones atmosféricas particulares. La meteoróloga Marina Fernández indicó que no se trata de una ola común, sino de un desplazamiento brusco del agua generado desde la atmósfera.
Desde el lugar, la periodista Sofía Giménez relató que había una gran cantidad de personas en la orilla cuando, de manera repentina, el mar se retiró durante algunos minutos. “Después vino una ola gigante que arrasó con todo: sombrillas, reposeras y personas que estaban en la costa. Los guardavidas no daban abasto”, describió.
En tanto, el periodista Alan Ferraro contó que en un video registrado por testigos se observa el dramático rescate de cuatro amigos. “Uno de ellos terminó golpeando su cuerpo contra las piedras”, explicó.
El ingeniero Fernando Oreiro, especialista en mareas, sostuvo que este tipo de episodios ya se registraron en otras oportunidades. “No son fenómenos extraños, aunque sí poco habituales”, aclaró. Por su parte, el meteorólogo Matías Bertolotti detalló que en el puerto de Mar del Plata el nivel del mar bajó abruptamente 45 centímetros, luego subió 90 y finalmente se estabilizó. “No son olas gigantes en sí: las olas son las mismas, lo que oscila de manera violenta es el mar”, explicó.
El impacto emocional del episodio quedó reflejado en el testimonio de Federico Fernández, uno de los testigos. “Estaba con mi hijo de seis años dentro del mar. Parecía una tromba marina, seguimos en shock. Nunca vi algo así”, contó. Y agregó: “El mar estaba totalmente calmo. De repente vi algo raro, una ola que se venía y te arrastraba. Debía medir tres o cuatro metros. Fue desesperante”.