Quienes se acercaron al muelle de Mar de Ajó en las últimas noches fueron testigos de una escena poco habitual: el mar comenzó a brillar con tonos azulados, transformando la costa en un espectáculo visual sorprendente.
El fenómeno se debe a la presencia de noctilucas, microorganismos marinos capaces de emitir luz cuando el agua se agita. El movimiento de las olas, el paso de peces o incluso el roce de objetos genera esta reacción luminosa conocida como bioluminiscencia.
Las imágenes del evento rápidamente circularon por redes sociales, donde despertaron asombro y curiosidad por la intensidad y belleza del resplandor.
Si bien no es la primera vez que ocurre, se trata de un fenómeno poco frecuente que depende de condiciones ambientales específicas. Cada aparición deja una estampa única y refuerza el encanto natural que, de tanto en tanto, regala el mar en la Costa Atlántica.
Imagen ilustrativa