La inseguridad vinculada a vehículos estacionados en zonas cercanas a la playa volvió a quedar en evidencia este fin de semana en localidades del partido de Pinamar, con dos hechos delictivos registrados en Valeria del Mar y Cariló que generaron preocupación entre turistas y vecinos.
El primer episodio ocurrió en la costanera de Valeria del Mar, en el tramo comprendido entre las calles Espora y Jorge. De acuerdo a la denuncia, un turista dejó su camioneta estacionada mientras disfrutaba de la playa y, en un lapso menor a dos horas, delincuentes lograron abrir el vehículo sin ejercer violencia visible.
Del interior del rodado sustrajeron 1.700.000 pesos en efectivo y un rosario. La causa fue caratulada como hurto y la Justicia investiga si los autores utilizaron inhibidores de señal para anular el cierre centralizado del vehículo, una modalidad que no deja rastros de forzamiento.
Casi en simultáneo, se registró un segundo hecho en la localidad de Cariló, en inmediaciones de Acacia y Playa, mientras la víctima se encontraba en el balneario Divisadero. En este caso, la modalidad fue más violenta: los delincuentes rompieron el cristal delantero de una camioneta estacionada. Sin embargo, según el testimonio del damnificado, no lograron llevarse objetos de valor.
Este tipo de robos se viene repitiendo desde el inicio de la temporada de verano en distintas localidades costeras, aprovechando que los vehículos permanecen sin vigilancia durante varias horas mientras los veraneantes se encuentran en la playa.
Las zonas más expuestas suelen ser los frentes costeros y los accesos a balnearios, donde el recambio constante de autos y turistas dificulta la detección inmediata de maniobras sospechosas y la intervención rápida de las fuerzas de seguridad.