Ante la magnitud de la sudestada que afectó al Partido de La Costa, personal de Defensa Civil llevó adelante tareas preventivas y de evaluación de daños en distintos puntos del frente costero, una vez que las condiciones del mar lo permitieron.
El titular del área, Augusto Giachetti, explicó que el alerta fue emitido con antelación, luego de recibir información del Servicio de Hidrografía Naval. “Nos informaron el día anterior, alrededor de las 20 horas, sobre la altura aproximada que iba a tener la marea por encima del nivel normal. Sabíamos que no iba a haber playa y que el factor determinante iba a ser el viento, que es lo que incrementa este tipo de fenómenos”, señaló.
Según detalló, el pico de la crecida estaba previsto para las 9 de la mañana y la bajante para alrededor de las 15. “Recién después de las 3 de la tarde pudimos bajar a la playa para hacer una evaluación de daños, junto con el secretario y el subsecretario de Obras y Servicios Públicos, para visualizar qué sectores fueron afectados y definir prioridades”, indicó.
Giachetti remarcó que, pese a la intensidad del fenómeno, los daños no fueron tan graves como se preveía inicialmente. “La primera evaluación la hicimos desde la costanera, pero no se podía ver bien el impacto real. Era necesario esperar a que bajara la marea. Principalmente se vieron afectadas las bajadas de madera: algunas se descalzaron y otras se rompieron, y ya comenzaron los trabajos de reparación”, precisó.
En cuanto a las zonas más afectadas, el funcionario explicó que si bien la sudestada impactó en toda la costa, el mayor daño se registró en sectores que ya presentan un alto nivel de erosión. “Las áreas más comprometidas fueron Las Toninas, Santa Teresita y Mar del Tuyú. También hubo balnearios afectados en zona sur, como San Bernardo y Mar de Ajó, y algunos sectores de San Clemente”, detalló.
Finalmente, Giachetti destacó la importancia del sistema de alertas como herramienta de prevención. “Las alertas se emiten para que la población esté atenta y tome los recaudos necesarios. Siempre se prioriza la preservación de la vida. En lo material, lamentablemente hay que esperar a que el fenómeno pase para evaluar daños y trabajar en la restitución de la normalidad”, concluyó.