sábado 07 de marzo de 2026 - Edición Nº2649

Locales | 4 ene 2026

FAUNA MARINA EN RIESGO

Un año crítico para la fauna marina: más de 300 animales asistidos por desnutrición y acción humana

El Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino presentó su balance anual y alertó sobre el fuerte impacto de la actividad humana y los cambios ambientales en la fauna marina. Más de 300 animales fueron asistidos durante el año, en su mayoría juveniles, con altos índices de desnutrición, lesiones y muertes en la costa bonaerense.


 

Como cada año, el Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino realizó un registro detallado de las principales afecciones detectadas en la fauna marina asistida. El balance correspondiente a 2025 expone un escenario preocupante: un total de 338 animales —entre mamíferos marinos, reptiles y aves— requirieron algún tipo de intervención a lo largo del año, en un contexto marcado por la presión humana y ambiental sobre el ecosistema costero.

De ese total, 191 animales fueron hallados con vida. De ellos, 130 ingresaron al centro para iniciar procesos de rehabilitación, mientras que otros 61 fueron asistidos, traslocados o monitoreados en la playa por presentar afecciones menores o encontrarse atravesando procesos naturales, como el descanso o la muda de pelaje en el caso de los pinnípedos. En contraste, 147 animales fueron encontrados sin vida durante las tareas de monitoreo costero.

Según los datos del informe, de los 130 animales ingresados al centro, 55 lograron ser rehabilitados y reinsertados en su ambiente natural. Sin embargo, 64 fallecieron debido a la gravedad de los cuadros con los que ingresaron y, al cierre del período, 11 continúan en rehabilitación, entre ellos ocho pingüinos y tres lobos marinos.

“El impacto antrópico sigue siendo una de las principales amenazas para la fauna marina”, explicó Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y responsable del Centro de Rescate. En ese sentido, señaló que una gran parte de las asistencias a mamíferos marinos vivos responde a situaciones de hostigamiento por parte de personas o mascotas. “Muchos animales llegan a la costa en buen estado general, pero su descanso es interrumpido, lo que altera ciclos biológicos esenciales y compromete su recuperación”, advirtió.

Más del 60% de los casos de asistencia a mamíferos vivos estuvo vinculado a llamados para monitoreo y protección de animales que se encontraban descansando, mudando el pelaje o siendo molestados en la playa. En estos casos, el trabajo del equipo consiste en evaluar la seguridad del animal, delimitar perímetros de protección y dialogar con el público para generar conciencia sobre la importancia de mantener distancia. Cuando el hostigamiento persiste o el animal se encuentra en zonas urbanas, se procede a su traslocación a sectores con menor presencia humana.

La desnutrición, las lesiones, los enmalles, la contaminación y la interacción con plásticos también se mantuvieron como causas frecuentes de asistencia durante 2025. El 60% de los cuadros de desnutrición y deshidratación se registró en aves marinas, siendo el pingüino de Magallanes la especie más afectada. En el caso de los lobos marinos de dos pelos sudamericanos, el 20% de los ejemplares asistidos presentó heridas de diversa gravedad, muchas de ellas compatibles con la interacción con residuos plásticos o artes de pesca abandonadas.

 

Otro dato relevante del balance es que la mayoría de los animales asistidos fueron juveniles. En aves, el 86% correspondió a ejemplares jóvenes, mientras que en mamíferos esta franja representó el 52% de los casos. Esta vulnerabilidad natural se ve agravada por la disminución de alimento, los cambios en las condiciones del mar y los efectos del calentamiento global, factores que incrementan el impacto de las perturbaciones humanas en la costa.

El informe también destacó la aparición de tortugas laúd halladas sin vida, una especie poco frecuente en la costa. El 81% de las tortugas registradas fue encontrado muerto, en varios casos con signos de enmalle o ingesta de plásticos. A esto se sumó el alarmante registro de 56 delfines franciscana hallados sin vida durante el año, una de las especies más amenazadas del Atlántico sudoccidental, especialmente expuesta a la pesca incidental y a distintos tipos de contaminación.

 

El balance 2025 vuelve a poner en evidencia la urgencia de reforzar las acciones de concientización y de promover una convivencia más responsable entre las personas y la fauna marina, en un contexto ambiental cada vez más frágil.

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