Una intensa sudestada impactó en las últimas horas sobre distintas localidades del Partido de La Costa y provocó una marcada crecida del nivel del mar, un comportamiento poco frecuente para esta época del año. El fenómeno generó daños en sectores costeros y obligó a un despliegue preventivo de autoridades y equipos municipales.
El pico máximo se registró alrededor de las 8 de la mañana del viernes, cuando el nivel del agua alcanzó los 2,40 metros, impulsado por vientos persistentes del sector sur y sudeste, con ráfagas que llegaron a los 75 km/h. El impacto fue especialmente visible en Santa Teresita, Mar del Tuyú y Las Toninas, donde el mar avanzó sobre playas, zonas bajas y algunos tramos de la costanera, afectando bajadas y estructuras livianas.
Con menor intensidad, la situación también se replicó en San Clemente, San Bernardo y Mar de Ajó, donde se registraron consecuencias puntuales vinculadas al oleaje sostenido y a la persistencia del viento durante varias horas. Episodios similares se reportaron además en otros distritos de la costa bonaerense, como Villa Gesell y Pinamar.
De acuerdo con registros históricos, se trató de una crecida inusual para la temporada estival, comparable con el episodio ocurrido en marzo de 2020, cuando una sudestada de características similares afectó a gran parte del litoral atlántico provincial. Este tipo de fenómenos suele presentarse con mayor frecuencia durante el otoño, por lo que su aparición en pleno verano refuerza el carácter excepcional del evento.
Al fenómeno principal de la sudestada se sumó un contexto de marea astronómica alta, asociado a la fase de luna llena, que habría contribuido a potenciar el nivel alcanzado por el mar. Especialistas explican que la luna llena no genera por sí sola este tipo de episodios, pero sí puede actuar como un factor amplificador cuando coincide con vientos fuertes, oleaje persistente y baja presión atmosférica.
Situaciones similares se vienen registrando en diversas regiones costeras a nivel global, especialmente en zonas bajas del Atlántico y del Mediterráneo, donde pueblos y ciudades enfrentan episodios de erosión, anegamientos temporarios y avances del mar cada vez más frecuentes. En ese marco, lo ocurrido en el Partido de La Costa se inscribe en una dinámica climática más amplia que excede a causas puntuales.
El episodio estuvo acompañado por una alerta amarilla por vientos emitida por el Servicio Meteorológico Nacional, junto a organismos nacionales y Defensa Civil, ante la previsión de vientos del sur de entre 40 y 55 km/h, con ráfagas superiores. Durante la mañana del sábado, las condiciones comenzaron a normalizarse de manera progresiva, mientras cuadrillas municipales realizaron tareas de monitoreo y evaluación de los sectores afectados.
Con la rotación del viento y la disminución del oleaje, no se prevén nuevas crecidas de esta magnitud en el corto plazo, aunque se recomienda mantener precaución en zonas costeras y seguir las actualizaciones oficiales ante eventuales cambios en las condiciones meteorológicas.