Empleados de la reconocida panadería Costa Dulce, ubicada en la localidad de Costa del Este, se manifestaron este viernes frente a la Municipalidad del Partido de La Costa para reclamar la reapertura del comercio, clausurado el pasado 30 de diciembre a raíz de una fuga de gas.
El personal fue recibido por el secretario de Gobierno, Gustavo Caruso, ante quien expusieron la situación de angustia que atraviesan desde el cierre del establecimiento. Según indicaron, los propietarios del comercio se presentaron en el día de la fecha con la documentación requerida para avanzar en la habilitación, pero la misma no habría sido recibida, solicitándoles regresar el próximo martes 6.
“Hace cuatro días que estamos sin poder trabajar. Somos 70 trabajadores, 70 familias que hoy estamos a la deriva en plena temporada”, expresó una de las empleadas durante la protesta, remarcando que la situación impacta de manera directa en más de 300 personas si se considera el grupo familiar de cada trabajador.
Los empleados señalaron que muchos de ellos llegaron desde el interior del país para trabajar durante la temporada de verano y que actualmente atraviesan una situación económica crítica. “Vivimos el día a día. Hay compañeros que no tienen para comer hoy”, manifestaron, al tiempo que destacaron que la empresa solía brindarles asistencia alimentaria diaria, algo que se vio interrumpido con la clausura.
Además, advirtieron sobre las pérdidas materiales ocasionadas por el cierre del local, ya que una importante cantidad de mercadería quedó dentro del establecimiento sin posibilidad de ser retirada. “Es comida que se va a perder y que podría haber servido para muchas familias”, lamentaron.
Desde el grupo de trabajadores insistieron en que el comercio cuenta con la documentación y los cursos obligatorios en regla, como el de manipulación de alimentos, y solicitaron que se evalúe la posibilidad de levantar la clausura de manera provisoria para poder retomar la actividad laboral mientras continúa el proceso administrativo.
Finalmente, señalaron que aguardan una definición por parte de las autoridades y expresaron su expectativa de que se pueda encontrar una solución en el corto plazo que les permita volver a trabajar. “Lo único que pedimos es que nos dejen trabajar”, concluyeron.