Turistas y vecinos de Mar del Plata expresaron su malestar ante la creciente reducción del espacio público en las playas de la ciudad. En los últimos días, comenzaron a circular en redes sociales diversos videos en los que se observa cómo empresas privadas ocupan amplios sectores de la arena, delimitados con sogas y alambrados colocados a pocos metros del mar.
Según las denuncias, en varios balnearios más de la mitad de la playa queda reservada para concesionarios, lo que limita el acceso libre para quienes no utilizan servicios pagos. La situación se vuelve aún más crítica cuando sube la marea, ya que el agua avanza sobre la costa y el espacio disponible para el público se reduce al mínimo.
En esos momentos, explican los usuarios, la franja de arena seca queda prácticamente en su totalidad dentro de las áreas concesionadas, dejando a vecinos y turistas sin lugar para instalarse de manera gratuita.
Las críticas apuntan directamente a la Municipalidad de General Pueyrredon, responsable de licitar y controlar el uso de estos sectores a través de las Unidades Turísticas Fiscales (UTF). Desde distintos sectores reclaman mayor control y el cumplimiento de las normativas que garantizan el acceso libre y público a las playas.
El debate volvió a instalarse en plena temporada de verano, cuando la afluencia turística crece y el uso del espacio costero se intensifica, reavivando el reclamo por una gestión equilibrada entre la actividad privada y el derecho al disfrute del espacio público.