Un nuevo hecho de vandalismo generó preocupación en Santa Teresita, luego de que desconocidos provocaran importantes daños en la casilla de guardavidas ubicada en la bajada de calle 33.
La situación vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de estos espacios, fundamentales para el trabajo diario de los guardavidas, quienes los utilizan como refugio durante sus jornadas laborales y para resguardar los equipos y elementos que necesitan para asistir a vecinos y turistas ante una emergencia.
Según se informó, no es la primera vez que se registran hechos de estas características en las instalaciones utilizadas por los trabajadores de seguridad en playa.
Las casillas cumplen una función esencial en el desarrollo de las tareas de prevención, vigilancia y asistencia en la playa. En muchos casos, son los propios guardavidas quienes participan en su construcción y mantenimiento para contar con un lugar adecuado donde desarrollar sus actividades.
Además de servir como resguardo, estas estructuras permiten conservar los elementos necesarios para intervenir ante situaciones de riesgo y responder con rapidez frente a una emergencia.
Por ese motivo, los daños ocasionados no afectan únicamente la infraestructura, sino también un espacio vinculado directamente con la prestación de un servicio de seguridad para la comunidad.
El episodio vuelve a poner el foco en la importancia de cuidar y respetar las instalaciones destinadas al trabajo de los guardavidas, cuya tarea resulta fundamental para la prevención de accidentes y la protección de quienes disfrutan de las playas del Partido de La Costa.