A más de 18 años del crimen de Mara Mateu, ocurrido en Santa Teresita, su familia vuelve a atravesar momentos de angustia ante una nueva instancia judicial vinculada con la causa. La defensa de Adrián Svich, uno de los condenados por el hecho, insiste en que se revisen las pruebas genéticas incorporadas a la investigación, un planteo que ya fue rechazado por el Tribunal de Casación Penal bonaerense y que ahora espera una definición de la Suprema Corte de Justicia provincial.
Mientras aguardan una resolución, los familiares de Mara cuestionan la iniciativa y expresan el dolor que les genera volver sobre las evidencias del caso que conmocionó al Partido de La Costa.
“Sentimos que es algo que no se acaba nunca y eso hace que te explote la cabeza”, manifestó Leónidas Mateu, padre de la adolescente, en diálogo con TN.
La presentación judicial comenzó a mediados de 2025, con el acompañamiento de Innocence Project Argentina, una organización que trabaja en casos vinculados con posibles errores judiciales. Según relató Mateu, el pedido pasó por el tribunal oral que juzgó a Svich y luego fue analizado por la Sala III del Tribunal de Casación Penal bonaerense, que lo rechazó.
Tras esa decisión, la defensa impulsó nuevas actuaciones para intentar que el planteo fuera evaluado en otra instancia. El expediente llegó así a la Suprema Corte bonaerense, que deberá definir cómo continúa el trámite.
El eje de la presentación está puesto en la revisión de las pruebas de ADN incorporadas a la causa. Sin embargo, el padre de Mara sostuvo que la condena se fundamentó en distintos elementos reunidos durante la investigación y cuestionó que se vuelva a poner en discusión la evidencia genética.
Entre los elementos que mencionó, hizo referencia a indicios recolectados durante el procedimiento y al hallazgo de pelos de su hija en la habitación donde se alojaba Svich.
Mateu recordó que estuvo presente cuando personal de Gendarmería realizó el levantamiento de ese material, debido a que estaba constituido como parte en la causa.
“Hay una gran cantidad de pruebas que acreditan que fue él”, afirmó el padre de la adolescente al referirse a los elementos que, según su postura, respaldaron la condena.
Más allá de las instancias procesales, la continuidad del expediente representa para la familia una nueva oportunidad de revivir lo ocurrido y enfrentarse a la ausencia de Mara.
Leónidas Mateu describió el impacto cotidiano de la pérdida y cómo cada movimiento judicial vuelve a poner en primer plano el vacío que dejó su hija.
“Imaginate el lugar, en la mesa ya no está esa silla ocupada, en ese cuarto tampoco está mi hija”, expresó. Y agregó: “Se siente mucho dolor, realmente”.
A más de 18 años del crimen, la familia permanece a la espera de una definición sobre el planteo de la defensa. Mientras la Justicia debe resolver los próximos pasos del trámite, los familiares de Mara vuelven a expresar su preocupación por una causa que, para ellos, sigue abierta en cada nueva presentación judicial.
El caso continúa teniendo un fuerte impacto en Santa Teresita y en el Partido de La Costa, donde la búsqueda de respuestas judiciales convive con el dolor de una familia que reclama que se tenga en cuenta el conjunto de las pruebas reunidas durante la investigación.