El Hospital Municipal de San Clemente del Tuyú fue escenario este viernes, a las 11 horas, de una nueva jornada abierta a la comunidad en el marco de las acciones que el establecimiento viene desarrollando para fortalecer el vínculo con los vecinos.
Bajo el eje “Palabras que Cuidan”, el encuentro propuso un espacio de participación y reflexión sobre el buen trato, el respeto y la necesidad de cuestionar prejuicios y estigmas vinculados, entre otros aspectos, a la salud mental.
La actividad contó con la participación de Marina Moretti, directora del Hospital; Águeda Pozo, directora administrativa del hospital; Gustavo Jorge, psicólogo social integrante del área de Salud Mental; Pamela Jorge, responsable de Salud Mental de Zona Norte del distrito, que incluye a San Clemente del Tuyú, y las acompañantes terapéuticas Andrea Galván y Florencia Rossi. Asimísmo, se sumaron al taller voces de reconocidos profesionales de larga trayectoria en la localidad, por citar un ejemplo, Pablo Soba, quienes aportaron su peculiar mirada producto de años de convivencia con la comunidad sanclementina.
Durante la jornada, la dinámica permitió que los presentes pudieran expresarse, intercambiar experiencias y repensar conductas naturalizadas que forman parte de la vida cotidiana.
Al referirse a la propuesta, Gustavo Jorge explicó que el objetivo fue generar un espacio para pensar colectivamente sobre los prejuicios y las formas de vincularse.
“La idea de la charla era abrir un poco para hablar de los prejuicios y del buen trato. La comunidad siempre participa, vemos que mayormente se viene acreditando más gente, nos acompaña, y la idea de la dinámica es precisamente de pensarnos, reflexionar sobre el tema”, señaló.
En ese sentido, remarcó la importancia de comprender que los prejuicios y determinadas formas de relacionarse no son condiciones innatas, sino aprendizajes que pueden ser revisados.
“Uno no nace con los prejuicios, ¿no? Y el buen trato... Son conductas aprendidas que durante el transcurso de la vida uno va adquiriendo dentro de la familia, dentro de la comunidad, dentro de la escuela, del grupo de amigos”, sostuvo.
Para el profesional, generar instancias de encuentro con la comunidad permite incorporar nuevas herramientas para la comunicación y la convivencia.
“Con el tiempo uno puede reflexionar, y esa es la idea de este tipo de charlas, de encuentro con la comunidad, para que uno pueda pensarse y también pueda aprender nuevas maneras de comunicarse y tener nuevas conductas”, afirmó.
Por su parte, Águeda Pozo destacó el trabajo conjunto que se viene realizando desde el hospital y, particularmente, el aporte del área de Salud Mental para reducir estigmas.
“Yo creo que el área de salud mental, en conjunto con todo el hospital, están haciendo un trabajo magnífico, sacando el estigma este de la salud mental o de las enfermedades, que todos hemos transitado, porque yo también he tenido problemas en algún momento de mi vida, y he tenido que ser paciente de salud mental, nadie está exento de todo esto”, expresó.
Pozo también puso en valor la importancia de reconocer al otro, identificarlo por su nombre y generar espacios de inclusión dentro de las instituciones de salud.
“Se hablaba también de la identificación, de saber el nombre del otro, de llamar al otro por su nombre, que gracias a Dios desde este lugar lo podemos hacer, porque como bien decíamos, son lugares pequeños, incluirlos, o incluirnos nosotros a ellos, porque somos todos iguales, somos todos seres humanos”, señaló.
Además, destacó la trayectoria del trabajo que se realiza dentro del hospital y la necesidad de acercar las propuestas a los vecinos.
“Las charlas son una combinación de un montón de tareas que se hacen dentro del hospital, y también esto de que buscan permanentemente que el hospital salga a la calle, no que la gente tenga que acudir al hospital”, afirmó.
Desde el área de Salud Mental, Pamela Jorge valoró especialmente la posibilidad de transformar en acciones concretas las discusiones que habitualmente se producen entre los equipos profesionales.
“Yo obviamente muy contenta de tener la posibilidad de alguna manera de cosas que nosotros hablamos por ahí, cuando nos juntamos con colegas y con los compañeros de acá del hospital, y poderlos llevarlo a la práctica”, manifestó.
En esa línea, remarcó la importancia de generar momentos para detenerse frente a la dinámica cotidiana y revisar aprendizajes y comportamientos.
“De darnos este momento de pensarnos, de repensarnos, como decía Gustavo, de que muchas cosas vienen aprendidas, pero no significa que no las podamos desaprender, de cuestionarnos”, sostuvo.
Jorge señaló además que el encuentro forma parte de un cronograma de actividades que se viene desarrollando durante todo el año.
“La verdad que nos agarra a septiembre, venimos desde marzo con charlas durante todos los meses, y vamos a finalizar el año obviamente con una jornada más que especial”, adelantó.
La responsable de Salud Mental de Zona Norte también destacó que las propuestas continúan abiertas a la participación de los vecinos y a la incorporación de nuevas iniciativas.
“Estamos abriendo a la comunidad y a las nuevas propuestas”, indicó.
Durante el cierre, desde la dirección administrativa del hospital también se puso en valor el compromiso cotidiano de los trabajadores del área de Salud Mental y de quienes acompañan a los pacientes.
“A mí me importa agradecerle de corazón a los chicos, a todo el equipo de salud mental, por todo lo que hacen día a día, sin dejar de mencionar a Estrella, como ellos le dicen, enfermera de salud mental”, expresó Pozo.
La jornada dejó así planteada una premisa central: revisar las propias prácticas, reconocer los errores y comprender que las formas de vincularse también pueden transformarse.
En ese sentido, Gustavo Jorge resumió el espíritu del encuentro a partir de una idea vinculada con el aprendizaje y la evolución personal: “Cómo la vida, uno reconoce sus errores y qué hace después de reconocer ese error”.
Y concluyó: “Esa es la prueba que asiente de que somos seres que vamos evolucionando permanentemente”.