Este sábado 19 de septiembre, desde las 10, se llevará adelante la 9ª edición del Censo Provincial de Basura Costera Marina, un relevamiento que busca conocer qué tipo de residuos llegan y permanecen en las playas de la provincia de Buenos Aires.
El operativo es impulsado por la Red Costera Bonaerense (RECOBO), una articulación que reúne a organizaciones de la sociedad civil y organismos locales de las principales ciudades costeras bonaerenses. En esta edición participarán unas 50 instituciones y más de 450 voluntarios, que recorrerán playas de 22 localidades y puntos turísticos.
El censo constituye la principal fuente de información provincial sobre la cantidad y composición de los residuos presentes en la costa y permite construir una base de datos para analizar la evolución del problema a lo largo del tiempo.
Los resultados de la edición anterior muestran la magnitud del desafío. En 2025 fueron relevados 39.826 residuos sobre una superficie de 172.359 metros cuadrados de playa, distribuidos en 17 localidades bonaerenses. Del total registrado, el 78,36% correspondió a materiales plásticos.
Entre los residuos más frecuentes aparecieron los fragmentos plásticos, que representaron el 27,32% del total. Se trata, en muchos casos, de restos de objetos de mayor tamaño que se degradan y terminan convertidos en partículas cada vez más pequeñas, incluidos los microplásticos.
En segundo lugar se ubicaron las colillas de cigarrillos, con el 21,43% del total. Luego aparecieron los envoltorios plásticos, con el 8,90%; las bolsas plásticas, con el 8,17%; y el telgopor, que alcanzó el 7,06%.
Los residuos marinos son materiales sólidos y persistentes producidos por la actividad humana que son abandonados, descartados o transportados hasta ambientes costeros y marinos.
Su presencia en las playas no responde a una única fuente. Pueden llegar a través de los sistemas de drenaje urbano, los cursos de agua, el viento, el descarte directo en las costas o las actividades vinculadas con embarcaciones. Además, las mareas y las corrientes marinas pueden trasladarlos y acumularlos en lugares alejados de su punto de origen.
La composición registrada en los censos también permite observar la relación entre los residuos y determinados hábitos de consumo y descarte. Muchos de los materiales encontrados son productos de uso cotidiano que, por su bajo peso, pueden ser fácilmente trasladados por el viento o el agua.
Desde Fundación Vida Silvestre Argentina, integrante de RECOBO, señalan la necesidad de profundizar las acciones frente a la contaminación provocada por los plásticos, debido a sus efectos sobre los ecosistemas y también sobre distintas actividades económicas y sociales.
La presencia de fragmentos y microplásticos representa una preocupación particular para la biodiversidad marina. Estas partículas pueden ser ingeridas por diferentes especies y avanzar a través de la cadena alimentaria.
La basura acumulada en las costas también puede afectar actividades económicas fundamentales para las comunidades costeras, como la pesca y el turismo. Por eso, la problemática no se limita al impacto visual de los residuos sobre las playas, sino que involucra cuestiones ambientales, económicas y sociales.
Más allá del relevamiento puntual de cada jornada, los censos permiten comparar resultados y detectar tendencias a lo largo de los años. La información obtenida sirve para identificar cuáles son los residuos más frecuentes y aportar datos para pensar estrategias de prevención.
Reducir la generación de residuos desde el origen, mejorar los sistemas de gestión y fortalecer las políticas ambientales son algunas de las medidas vinculadas con la prevención de la contaminación costera.
En ese sentido, conocer qué llega a las playas y en qué cantidad permite contar con una fotografía concreta del problema. El nuevo censo buscará actualizar ese diagnóstico y aportar información para el diseño de acciones destinadas a reducir la basura que termina en la costa y, finalmente, en el mar.