La necropsia realizada al lobo marino encontrado el jueves 27 debajo del muelle de Santa Teresita confirmó que el animal llevaba varios días herido antes de ser rescatado y que su muerte fue consecuencia de las graves lesiones provocadas por un disparo de arma de fuego.
Según informó la Fundación Mundo Marino, el proyectil impactó en el hombro derecho del animal y le provocó una fractura ósea y una contusión pulmonar. Al momento de ser encontrado, la herida presentaba un avanzado proceso infeccioso y alteraciones en los tejidos compatibles con varios días de evolución.
El cuadro se agravó hasta provocar una infección generalizada que finalmente derivó en la muerte del lobo marino.
Durante la necropsia, los especialistas también encontraron restos de redes de pesca en el estómago del ejemplar. Desde la Fundación Mundo Marino explicaron que los lobos marinos suelen acercarse a las artes de pesca en busca de alimento, una interacción que puede generar conflictos con la actividad pesquera debido a los daños que los animales pueden ocasionar en las redes.
Hasta el momento no fue posible determinar quién efectuó el disparo ni establecer las circunstancias exactas en las que el animal resultó herido.
El caso vuelve a poner en evidencia una problemática que se repite en distintos sectores de la costa: la interacción entre la fauna marina y las actividades vinculadas a la pesca. La presencia de animales en zonas donde se desarrollan tareas pesqueras puede generar situaciones de conflicto que, en algunos casos, terminan provocando graves consecuencias para la fauna.