Un grupo de pescadores vivió una insólita situación cuando descubrió que un lobo marino había ingresado al camarote de su embarcación y, lejos de querer marcharse, decidió instalarse cómodamente en una de las camas.
“Se nos metió un lobo marino adentro del camarote”, relata uno de los tripulantes mientras graba al inesperado visitante. En las imágenes se puede ver al animal completamente relajado, con una de sus aletas apoyada y una tranquilidad que parecía indicar que había encontrado el lugar perfecto para descansar.
“¡Mirá cómo duerme!”, se escucha entre las risas y el asombro de los pescadores, que no podían creer la particular escena que tenían frente a sus ojos.
El curioso episodio quedó registrado en video y rápidamente comenzó a circular en las redes sociales, donde los usuarios no tardaron en hacer bromas sobre la actitud del animal y su particular elección de alojamiento.
Y, por lo visto, el lobo marino no necesitaba mucho para sentirse como en casa: encontró una cama, se acomodó y aprovechó la oportunidad para disfrutar de una merecida siesta. Después de semejante aventura, solo faltaba que pidiera que no lo despertaran hasta la hora del desayuno.